sábado, 14 de diciembre de 2013

MANDELA: COMUNISTA, AMIGO DE ISRAEL Y DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Mandela junto al lider sionista Shimón Peres


Israel lamentó la muerte del dirigente sudafricano Nelson Mandela, a quien el presidente israelí, Shimón Peres, describió como "un gran líder que cambió el curso de la historia":  "El mundo perdió a un gran líder que cambió el curso de la historia. En nombre de todos los israelíes estamos de duelo con todas las naciones del mundo y el pueblo de Sudáfrica, que ha perdido a un líder excepcional", dijo el nonagenario político estadista. Peres, que se entrevistó con Mandela en varias ocasiones, agrega que fue un "luchador por los derechos humanos que dejó una marca indeleble en la lucha contra el racismo y la discriminación". "Fue un defensor apasionado de la democracia, un respetado mediador, premio Nobel de la Paz y por encima de todo un constructor de puentes y de diálogo que pagó un alto precio personal por su lucha", matizó al ofrecer sus condolencias al pueblo sudafricano.

El Jerusalem Post en su artículo de opinión sobre las relaciones Mandela y el estado sionista de Israel afirma que Mandela tenía una relación casi de amor-odio ambivalente con los Judíos y que su primer trabajo había sido con una empresa de leyes judía en Johannesburgo, y algunos de sus amigos más cercanos, asesores políticos y socios de negocios eran judíos "Cuando necesitaba consejos o dinero, ellos fueron los primeros que se le solicite" dijo.
Uno de sus más cercanos amigos judíos, Arthur Goldreich, que dio refugio a Mandela y a otros líderes del ANC en su granja en Rivonia, más tarde hizo aliá y se convirtió en profesor en la Escuela de Arte Bezalel. 

Él apoyó el derecho de Israel a existir como estado judío democrático el recibió una bienvenida de alfombra roja en el King David Hotel, donde el rabino principal de Sudáfrica Cyril Harris junto con los dirigentes de la Junta Judía de Diputados de Sudáfrica y el embajador de Israel a Sudáfrica, Uri Oren, lo saludó. Abrazando a su buen amigo Harris, bromeó: "Ahora me siento como en casa - mi rabino está aquí."

En un almuerzo ofrecido por el presidente Ezer Weizman y al que asistieron ministros y otros dignatarios, Mandela decidió agradecer a la comunidad judía de Sudáfrica. "Una de las razones por las que estoy muy contento de estar en Israel es como un tributo a la enorme contribución de la comunidad judía de Sudáfrica. Estoy muy orgulloso de ellos", dijo. Y después de una visita guiada por la ciudad Vieja de Jerusalén y Yad Vashem, escribió en el libro de los visitantes del museo del Holocuento: "Una experiencia dolorosa pero enriquecedora." (Nota, vea los videos en nuestro canal sobre la mentira del Holocausto, pedimos disculpas por algunos que ya no están más, este material fue eliminado por Youtube con el propósito de impedir que la verdad sea difundida. Puede ingresar además en nuestra etiqueta Holocausto)


Mientras apoyaba el sionismo y luego de su visita a Israel, Mandela viajó a Gaza y abrazó a Arafat  aprobando un Estado palestino y dijo: "Los líderes árabes deben hacer una declaración inequívoca y reconocer la existencia de Israel, con fronteras seguras".
 
Mandela junto al judío sionista David Rockefeller

AHORA VEAMOS LA VERDADERA HISTORIA: QUIÉN FUE REALMENTE NELSON MANDELA

Nelson Rolihlahla Mandela nació el 18 de julio de 1918 y murió el 5 de diciembre de 2013. Era un político y expresidente de Sudáfrica de origen khoisán. Antes de su presidencia, Mandela era un activista y el líder de Umkhonto we Sizwe, el brazo armado del Congreso Nacional Africano, organización marxistaque se levantó contra el régimen del Apartheid mediante el terrorismo. Este sistema de segregación racial fue demonizado por los medios de comunicación y los judíos sionistas, encabezados por Albie Sachs y Joe Slovo, instigaron contra el Apartheid, realizando boicots y movilizando a los africanos para levantar revoluciones y resistencias contra los blancos a los que pronto empezaron a considerar como "opresores". En 1962, Mandela fue arrestado y hallado culpable de 156 actos de violencia pública que incluían oleadas de atentados con bomba, muchos de ellos en lugares públicos, como el atentado de la estación de ferrocarril de Johannesburgo, además de otros cargos. Fue condenado a cadena perpetua, sin embargo sólo estuvo preso durante 27 años.

Tras su liberación el 11 de febrero de 1990, Mandela colaboró en conjunto con el entonces presidente, Frederik Willem de Klerk, para establecer una "democracia multirracial" en Sudáfrica, lo cual se consiguió en 1994, con las primeras elecciones democráticas. Tanto Nelson Mandela como Frederik Willem de Klerk recibieron el Premio Nobel de la Paz de 1993. Posteriormente Mandela ganó las elecciones y fue presidente de Sudáfrica desde 1994 hasta 1999.
Mandela combatió contra un régimen el cual daba trabajo, educación y atención médica para miles de negros, en el país más estable, seguro y próspero de África, y luchó para reemplazarlo por un gobierno "democrático" que ha hecho del país el lugar número uno en asesinatos, torturas robos y violaciones, además de que más del 25.6% de la población está actualmente desempleada.Hasta 2008 el departamento de Estado de Estados Unidos le mantuvo en la lista de "terroristas".
Los medios de comunicación han fabricado una imagen pública de Mandela para que el mundo entero lo adore, ocultando o distorsionando con cuidado todo hecho que pueda empañar su figura.

Comunismo
  
Nelson Mandela con su maestro sionista y comunista Joe Slovo, y su esposa Winnie Mandela.

Nelson Mandela junto al ultra comunista judío sefardí Fidel Castro Ruz

Nelson Mandela y Fidel Castro. ¡Gloria a ti, Nelson, que desde 25 años de cárcel solitaria defendiste la dignidad humana! Nada pudieron contra el acero de tu resistencia la calumnia y el odio. Supiste resistir y, sin saberlo ni buscarlo, te convertiste en símbolo de lo más noble de la humanidad. Vivirás en el recuerdo de las futuras generaciones, y contigo los cubanos que cayeron defendiendo la libertad de sus hermanos en otras tierras del mundo. Fidel Castro.
                             
El judío y comunista Joe Slovo, el manipulador detrás de Nelson Mandela
En sus declaraciones públicas y discursos, Mandela siempre hacía críticas a los países de Occidente, pero no escatimaba en elogios para las dictaduras comunistas que hay en el mundo. Condenaba los errores de las políticas occidentales, pero se negaba a condenar públicamente el genocidio y la represión brutal histórica de los países comunistas. Mandela es considerado un "paladín de la libertad y la democracia", el "héroe de los oprimidos en todas partes", pero considera que las dictaduras como Cuba son "baluarte de la libertad y la justicia".
Muchos de sus apologistas claman de manera optimista que Mandela "pudo haber tenido tendencias comunistas en su pasado", pero que fue moderando en sus creencias políticas. Tal vez sean conscientes de sus elogios exagerados hacia una dictadura comunista en una fecha tan tardía como 1991, cuando él y su esposa Winnie se refirieron a Cuba como su "segundo hogar", para celebrar la revolución comunista de Fidel Castro. En su discurso, Mandela dijo:
¡Viva la Revolución Cubana. ¡Viva el camarada Fidel Castro... 

Los internacionalistas cubanos han hecho tanto por la independencia africana, la libertad y la justicia. Admiramos los sacrificios del pueblo cubano en el mantenimiento de su independencia y soberanía frente a un círculo vicioso de la campaña imperialista destinada a destruir los avances de la revolución cubana. Nosotros también queremos controlar nuestro destino... No puede haber una rendición. Se trata de un caso de la libertad o la muerte. La revolución cubana ha sido una fuente de inspiración para toda la gente libre.

Además, Nelson Mandela escribió un panfleto llamado How to bea Good Communist ("Cómo ser un buen comunista").

La violencia de Winnie Mandela y los "necklaces"
Winnie Mandela quema a los opositores con neumáticos llenos de gasolina llamados "necklaces", no importando si son de su propia raza.

"Con nuestras cajas de fósforos y nuestros collares vamos a liberar a este país", Winnie Mandela.
Víctima de un necklace
Su esposa, Winnie Mandela, ha sido igualmente efusiva en sus elogios al comunismo y la violencia. En 1986 se informó en el periódico del partido comunista de Moscú, Pravda, diciendo:  
"La Unión Soviética es el portador de la antorcha de todas nuestras esperanzas y aspiraciones. Hemos aprendido y seguiremos aprendiendo la resiliencia y la valentía del pueblo soviético, que son un ejemplo para nosotros en nuestra lucha por la libertad, un modelo de lealtad al deberinternacionalista. En la Rusia soviética, el poder real del pueblo ha transformado los sueños en realidad. El país de los soviets es el verdadero amigo y aliado de todos los pueblos que luchan contra las fuerzas oscuras de la reacción mundial."

Posteriormente en Munsieville, el 13 de abril de 1986, dijo:"Con nuestras cajas de fósforos y nuestros collares vamos a liberar a este país", refiriéndose a su propia marca específica de actividad política democrática mediante la cual todo aquel que se le oponía, le eran atados las manos y los pies, y luego quemados vivos con neumáticos lleno de gasolina que se colocan alrededor del cuello llamados "Necklaces".

Antes de la liberación de Mandela, Winnie ya era acusada de serle infiel a su esposo y de llevar una vida demasiado disipada y escandalosa. Pero lo que realmente la distanció de Nelson fue la creación de un grupo de matones, al que puso el nombre de “Mandela Football Club”, con la que amedrentaba y castigaba a quien ella consideraba colaboracionistas del apartheid. En 1988, el grupo secuestró a cuatro jóvenes negros y asesinó a uno de ellos. Condenada por la muerte del adolescente en 1989, se libró de la cárcel y pagó solo una multa gracias al apoyo que recibió de Mandela.

Finalmente, él se divorció de Winnie dos años después de que fuera elegido como el primer presidente negro de su país, en 1996. La última noticia que se tiene de ella es que tuvo que subastar obras de arte y objetos personales para pagar sus deudas.

El presidente sudafricano, Nelson Mandela, se desmarcó de su antigua esposa e hizo saber que apoya la investigación sobre la presunta participación de Winnie en ocho asesinatos, entre otros delitos.

Apoyo al terrorismo

En 1983, su partido marxista Congreso Nacional Africano(ANC) llevó adelante un ataque con coche bomba contra los cuarteles de la Fuerza Aérea Sudafricana ordenado por el líder sudafricano Oliver Tambo. Debido a la hora en la que explotó el artefacto, la mayoría de las víctimas fueron civiles. Fallecieron 19 personas y 200 resultaron heridas. Mandela fue acusado de apoyar el terrorismo y encarcelado. El ataque fue en respuesta a la matanza de 42 activistas y civiles negros en 1982.

En 1985, el presidente P.W. Botha dijo a Mandela que podía ser liberado, siempre y cuando hiciera una sola cosa: que renunciara a la violencia. Como el gobierno blanco siguió usando la violencia, Mandela se negó a renunciar a ella. Es por eso que permaneció en prisión hasta que Frederik De Klerk lo liberó sin ninguna condición. Nelson Mandela nunca renunció públicamente a la violencia.

Salida pacífica a la lucha armada

Nelson Mandelay Frederik De Klerk

Mandela favoreció una salida política con ayuda del presidente sudafricano de ascendencia holandesa Frederik De Klerk. Este último fue desarticulando paulatinamente el sistema segregacionista denominado Apartheid y pactó con Mandela "una salida democrática". En 1990 Mandela fue liberado y se presentó como candidato en las elecciones, convirtiéndose en el primer presidente negro de Sudáfrica en 1994. Designó entonces a Frederik De Klerk como vicepresidente, el cual cumplió un importante rol para desmontar pacíficamente el aparato represor del gobierno blanco, a la vez que Mandela se esforzó por evitar represalias por parte de la población negra que de no controlarse hubieran acabado en una masacre de la minoría blanca. Mandela y De Klerk recibieron juntos el premio Nobel de la Paz en 1993. Sudáfrica adoptó el sistema democrático ya que los ideales de libertad y democracia de Mandela ya eran patentes desde hacía décadas...


"Durante toda mi vida me he dedicado a esta lucha del pueblo africano. He peleado contra la dominación blanca, y he peleado contra la dominación negra. He buscado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que todas las personas vivan juntas en armonía e igualdad de oportunidades. Es un ideal que espero poder vivir para ver realizado. Pero si es necesario, es un ideal por el cual estoy preparado para morir.". Nelson Mandela, en el cierre de su alegato ante la Suprema Corte en 1964.
El presidente estadounidense Barack Obama dijo sobre Mandela: "En el momento en el que él deje este lugar, creo que una cosa que todos sabremos es que su legado perdurará en todas las épocas". Obama agregó que él había leído textos y discursos de Mandela, con los cuales comprendió "que se trataba de alguien que creía en ese principio básico del que acabo de hablar, tratar a las personas por igual, y estaba dispuesto a sacrificar su vida por esa creencia".

ANTE LA MANIPULACIÓN HAGIOGRÁFICA SOBRE NELSON MANDELA

Por Manuel Morillo/Alerta Digital

En noviembre de 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 18 de julio «Día Internacional de Nelson Mandela». Todos los media serviles al Sistema y muchos otros, en una muestra de ignorancia seguidista pero cómplice, han participado en la campaña hagiográfica.
Esa unanimidad mediática y el origen de la proclamación, la ONU, ya son elementos que hacen racional pensar mal del sujeto homenajeado y sobre todo de la carga ideológica que hay detras de la celebración.

¿Quién es Nelson Mandela?

Una anécdota que sirve para expresar una categoría: Mandela fue Premio Lenin de la Paz en el año 1962. El premio era entregado anualmente por la Unión Soviética a individuos que hubieran “contribuido a la causa de la paz entre los pueblos” (traducido del politiques: el que hubiese servido los intereses de la URSS.) La denominación oficial en sus inicios fue la de Premio Stalin de la Paz entre los pueblos y, con posterioridad a la desestalinización, Premio Lenin de la Paz entre los pueblos. Entre otros tienen el premio Fidel Castro, krushchov o Dolores Ibárruri
Gracias a Dios, Mandela fue soltado de la carcel por los delitos terroristas cometidos (Mandela y el ANC han estado durante décadas en la lista negra terrorista de Estados Unidos [*] ), tras la caida del Imperio Soviético.
Si no, Sudáfrica, su situación geoestratégica, y sus inmensos recursos naturales, se hubieran puesto al servició del comunismo y millones de africanos hubieran sido esclavos del comunismo.
De forma segura los hermanos hispanoafricanos de Angola y Mozanbique que no hubiran podido librarse de las dictaduras genocidas del MPLA y el Frelimo (aliados incondicionales de la URSS).
Por cierto, entre otros desastres, Mandela dejó Sudafrica, tras su paso por el gobierno, con una cuarta parte de la población infectada por el SIDA (es el país del mundo con mayor número de infectados), un nivel de delincuencia e inseguridad ciudadanos (por ejemplo más de 50.000 homicidios por año en una población de alrededor de 40 millones de habitantes) de la cual son las principales víctimas los sudafricanos pobres que son los negros, la huída desde que llegó al poder (1994) hasta ahora de casi un millón de blancos (alrededor de un 20%) por causa de la inseguridad y de las medidas de “discriminación positiva” para los negros. Con ellos se van médicos, arquitectos, ingenieros, contables, profesores, agrimensores, veterinarios, etc … los profesionales que podría sacar al país adelante. En definitiva, una administración desmontada y corrupta, especialmente en los cuerpos de seguridad represivos.
Respecto a su supuesto antiracismo, que se pregunte a los negros de la etnia zulú, que políticas sigue el CNA, del que fue presidente Mandela durante décadas. O como trató el CNA la violencia xenófoba de verano de 2008, con multitud de asesinatos, contra los negros refugiados inmigrantes procedentes de Mozambique, Malawi y Zimbabwe.
En todo caso, para ver la calaña del personaje no sería necesario aportar los datos anteriores. Repito, olamente con ver el tratamiento favorable que dán al mismo los media del sistema debiera ser dato más que suficiente para intuir que el personaje es deplorable

Una unanimidad que muestra el dominio del Nuevo Orden Mundial

La noticia de que la ONU declare el 18 de julio Día Internacional de Nelson Mandela y que la citada resolución fuera aprobada por la ONU con el apoyo de más de 165 países muestra el dominio del Nuevo Orden Mundial, de la que Nelson Mandela es un personaje paradigmático.
Nelsón Mandela participó de todas las iniciativas contrarias a los valores que han sido propios de la Civilización Occidental.
De modo específico se comprometió especialmente en la reingeniería anticristiana y así fue el líder de The Elders, un grupo independiente de eminentes líderes mundiales, reunidos por Nelson Mandela, que ofrecen su influencia colectiva y experiencia para apoyar la consolidación de la paz, ayudar a solucionar las principales causas de sufrimiento humano y promover los intereses comunes de la humanidad”.
Este grupo, como informa Noticias Globales, esta sostenido por el millonario hebreo Richard Branson (Virgin Group) y por el músico pro israelí izquierdista Peter Gabriel- pinchar AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ -(The Peter Gabriel Foundation), ambos ingleses, quienes sólo para el lanzamiento de la logia, en 2007, recaudaron 9 millones de libras esterlinas.
The Elders, como ellos informaron, se dedican “a forzar un cambio en las “religiones tradicionales”. A través de Mabel van Oranje, su Chief Executive Officer, The Elders se relaciona con el European Council on Foreign Relations, con el Foro Económico Mundial de Davos y con el Open Society Institute de Georges Soros,
Además de Mandela entre los “Elders” destacan varias cabezas visibles de la internacional del aborto y del homosexualismo, promotores de una nueva religión universal, en sus variados intentos: ética planetaria, Carta de la Tierra, Alianza de las Civilizaciones… Estos son:

-Kofi Annan, ex Secretario General de la ONU; promotor del aborto y del homosexualismo.

-Ela Bhatt, de la India. Recibió el Right Livelihood Award, llamado Premio Nobel de la Paz alternativo

-Lakhdar Brahimi de Argelia; ex asesor especial del Secretario General de la ONU (2004); miembro a su vez de otro grupo de presión de líderes políticos, la Global Leadership Foundation.

-Gro Brundtland, ex-primer ministro de Noruega; organizó la comisión de Medioambiente y Desarrollo de la ONU; ex directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS); fundadora de la Comisión de Gobernabilidad Global; abortista y pro-gay;

-Fernando Henrique Cardoso, ex-presidente de Brasil, fundador de la Comisión de Gobernabilidad Global

-Jimmy Carter, ex-presidente de USA, fundador de la Comisión de Gobernabilidad Global

-Graça Machel, tercera mujer de Nelson Mandela.

-Mary Robinson, ex-presidente de Irlanda y ex-Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU; abanderada del pseudo derecho al aborto y del lobby gay internacional; en contra del orden natural impulsa la Ethical Globalization Initiative.

-Desmond Tutu, obispo anglicano abortista y pro-gay

-Muhammad Yunus, creador del Grameen Bank.

-Aung San Suu Kyi, activista política de Burma/Myanmar.

En el primer listado de 2007, figuraba como miembro de The Elders, Li Zhaoxing, ex ministro de Relaciones Exteriores de China comunista.


NELSON MANDELA: LA OTRA CARA DEL MITO

Por Eduardo Arroyo/Alerta Digital

 En España, fechorías como la de la “memoria histórica” jamás hubieran sido posibles sin la manipulación de masas que ha supuesto el cine español en los últimos años. Eso sucede también a nivel internacional y un buen ejemplo de ello es la película Invictus, que da una imagen completamente distorsionada de uno de los iconos de la progresía -y también de los liberales- de todo el mundo: Nelson Mandela. La película supone un serio intento de consolidar al antiguo líder del Congreso Nacional Africano (CNA) como un ídolo moderno.
Clint Eastwood relata en Invictus el triunfo del equipo sudafricano de rugby liderado por François Pienaar en la Copa del Mundo de rugby. El triunfo queda asociado a la figura de Nelson Mandela, que da a los miembros del equipo los uniformes verdes y amarillos, símbolo de la “Nueva Sudáfrica” post-apartheid. El hábil gesto de Mandela le ganó el apoyo de muchos sudafricanos blancos y consiguió que buena parte de la población le identificara con los colores nacionales. Sin embargo esto no es todo, ya que tan solo se trataba de un mero gesto en el océano de la violencia marxista que asolaba la Sudáfrica de entonces.
La película edifica toda su estrategia de manipulación sobre los estereotipos raciales políticamente correctos de los blancos fanáticos y crueles y los negros oprimidos y bondadosos. Se trata de un estereotipo ya recurrente en el cine y en los medios en general, muy empleado en la guerra de propaganda que ciertas fuerzas -especialmente interesadas en la progresión del Nuevo Orden Mundial- emplean contra Occidente. En estas coordenadas, pronto resulta evidente que detrás de Invictus, una película magistralmente llevada y de enorme belleza cinematográfica, hay una clara intencionalidad política.
Primero, lo más sorprendente es la manera en que el triunfo se vincula a la figura de Nelson Mandela, por entonces solo un astuto político más al servicio del imperialismo soviético. Su estrategia de apoyo al equipo de rugby, en contra de las intenciones de su propio partido, constituyó un movimiento genial que, si bien aparece en la película, ignora deliberadamente el contexto complejísimo de la Sudáfrica de entonces. Eastwood no puede -no puede honestamente- separar la figura de Mandela de los treinta años de terrorismo y violencia por parte su CNA. En este sentido, la película recurre a reiterados flashbacks del encarcelamiento de Mandela en la isla de Robben, un lugar donde, según la película, parece que Mandela fue a parar por oponerse al apartheid. De manera subrepticia, se oculta que otros personajes de la Sudáfrica de entonces, como el obispo Desmond Tutu, se opusieron igualmente al apartheid sin ser jamás encarcelados. Entonces, ¿por qué fue encarcelado Mandela? El hecho es que Madela no recibió siquiera el apoyo de Amnistía Internacional ya que, pese a cometer numerosos crímenes violentos, habia tenido un juicio justo y había sido razonablemente sentenciado.
Mandela era el dirigente del brazo armado del CNA y del Partido Comunista de Sudáfrica, el célebre “Umkhonto we Sizwe”. Fue hallado culpable de 156 actos de violencia pública que incluían oleadas de atentados con bomba, muchos de ellos en lugares públicos, como el atentado de la estación de ferrocarril de Johannesburgo. Pese a que el presidente Botha ofreció a Mandela la libertad en varias ocasiones si renunciaba a la violencia, su ofrecimiento siempre fue rechazado. La película transmite la idea de que los negros tienen todo que perdonar a los blancos y que este es el fin de la historia. No se dice una palabra de las décadas de violencia espantosa del CNA no solo hacia los blancos sino hacia otros negros que no pertenecían al CNA. La Sudáfrica del apartheid, pese a todos sus defectos, atraía a dos millones de trabajadores de las naciones vecinas, muchas en poder de regímenes marxistas, fracasados y sanguinarios. La película silencia las bombas en los grandes almacenes o incluso en instalaciones nucleares, la supresión de críticos y opositores o el terrible necklacing -la especialidad de las guerrillas de CNA- en el que la gente, con frecuencia otros negros, eran quemados vivos con un neumático en torno al cuello incendiado con gasolina. Por entonces, los terroristas de Mandela asesinaron y torturaron a miles de campesinos blancos para, más tarde, reintegrarse en el Ejército Sudafricano actual, sin que ninguna plañidera internacional haya pedido un “ajuste de cuentas” como se hace con Chile o Argentina. Por muchísimo menos de lo que Mandela hizo en su día, Hamas o Hizbolah son tildadas de “terroristas” en todo el mundo occidental.
Tampoco habla la película del apoyo de Mandela y su partido a regímenes así mismo sanguinarios como el régimen castrista, el de Robert Mugabe o el régimen chino. Aunque Invictus liga la victoria del equipo de rugby a la figura de Mandela, no hace igual, como correspondería en justicia, con el crimen galopante y la ruina de la economía. En la película, solo durante un momento Mandela mira los titulares de un periódico en el que se habla de crimen y ruina económica. Esto no hace justicia en absoluto a la situación real: de hecho, durante los 46 años de gobierno del Partido Nacional, 18.000 personas murieron en tumultos, atentados o en calidad de víctimas de la policía o el ejército. La cifra contrasta con las 20.000-25.000 personas que mueren todos los años en la actual Sudáfrica, en tiempo de paz, convertida en uno de los países más violentos del mundo. Además, la Sudáfrica del apartheid, abominada por todos, se hallaba entonces en una situación económica que hoy debería de envidiar: pese a estar entonces acosada por el bloque soviético en un amplio frente subversivo y por las sanciones de los EEUU y sus aliados, pese a sostener una guerra instigada desde Cuba en su frontera, el Rand era mucho más fuerte de lo que es hoy. La Sudáfrica de Nelson Mandela, sin ninguno de esos problemas, es ya un gigantesco fiasco económico y ha dejado de sacar las castañas del fuego a los países circundantes que, dicho sea de paso, cuentan con todas las bendiciones de la comunidad internacional de naciones “democráticas”.

Por último, queda por señalar el giro copernicano impuesto por el gobierno de Mandela en lo moral. De hecho, precisamente él y sus camaradas del CNA son quienes legalizaron en Sudáfrica cuestiones como el aborto -legal desde el 1 de febrero de 1997-, la pornografía y el juego. Nada de esto sale en la película, por supuesto. Como tampoco sale -ha sido completamente distorsionado- la importancia que para los componentes de aquél equipo de rugby tenía su fe cristiana. Sorprendentemente, y pese a que la película indica justo lo contrario, es un hecho constatable que aquél histórico equipo oraba tras cada victoria en el terreno de juego. El propio líder del equipo, François Pienaar, declaró en una entrevista a la BBC en 1995 tras la victoria que, cuando sonó el silbato que indicaba el final del encuentro “me puse de rodillas. Soy cristiano y quería decir una rápida plegaria por hallarme en aquél acontecimiento maravilloso y no solo por ganar. De repente, todo el equipo estaba en torno mío; fue un momento especial”.

Toda este simplismo a la hora de tratar una situación incomprensible sin conocer el contexto africano de entonces, la guerra fría y el papel del CNA en la subversión de todo el Sur de África, solo puede entenderse como un acto de pura propaganda, encaminada a fabricar un falso héroe a la medida de los intereses de la mundialización.

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LA CANCIÓN DE MANDELA  PARA ASESINAR A LOS BLANCOS

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