martes, 28 de enero de 2014

BANDERAS EN ALTO: HOMENAJE A BLAS PIÑAR, EL ÚLTIMO MILICIANO ESPAÑOL

Blas Piñar, fotografía de Archivo gentileza EFE












"¡¡¡¡ADELANTE ESPAÑOLES SIN MIEDO A NADA NI A NADIE POR LA FÉ Y POR LA PATRIA LAS BANDERAS EN ALTO!!!"

Blas Piñar López, patriota, referente excepcional, histórico líder del nacionalismo español, y fundador de Fuerza Nueva ha fallecido esta madrugada en su casa de Madrid a los 95 años, según confirmaron fuentes de Fuerza Nueva Editorial, de la que era presidente. 
Desde nuestra Redacción de Infocon Noticias, ofrecemos nuestro pequeño homenaje con algunos de sus textos, historia, videos y fotografías.

Breve Biografía:

Blas Piñar López nació en Toledo ((Toledo, 22 de noviembre de 1918-Madrid, 28 de enero de 2014). Doctor en Derecho y notario. Ejerció en Cieza (Murcia), Murcia y Madrid. Ocupó cargos en la Acción Católica. Francisco Franco le nombró consejero nacional del Movimiento y procurador en Cortes. Fue nombrado director general del Instituto de Cultura Hispánica en 1957. Cesó en 1962 luego de publicar en ABC su famoso artículo “Hipócritas” contra la política internacional de las potencias vencedoras en la II Guerra Mundial.
Vivió la guerra civil de 1936 en Madrid, se refugió en diversas embajadas y en la cárcel, tras ser asaltadas estas, mientras su padre era resistente en el alcázar de Toledo.
Fundó en 1966 la Editorial Fuerza Nueva y la revista del mismo nombre, que todavía hoy, treinta y seis años después, se sigue editando. Fundó, igualmente, los partidos Fuerza Nueva http://www.fuerzanueva.com/ y Frente Nacional, y en 1979, con el primero de ellos, y dentro de la coalición Unión Nacional, fue elegido diputado por Madrid.
Considerado como jurista notable y orador de primer orden, presidió la asociación CESPE (Centro de Estudios Sociales, Políticos y Económicos). Antes de su entrada en la vida política, representó a España en distintas reuniones y Congresos de Apostolado Seglar; tanto en España como en el extranjero.
Comprometido desde muy joven con el catolicismo político (fue miembro de la Asociación Católica de Propagandistas), militó en Acción Católica. Fue presidente de honor del partido Alternativa Española (AES). Su última incursión política fue a sus 92 años, con su presencia simbólica como número 25 en la candidatura que AES presentó en Toledo para las elecciones municipales del 22 de mayo de 2011.
 
Blas Piñar con Pituca, en la sede de F.N. de Nuñez de Balboa, en la presentación del libro "Conversaciones con el Ausente" que don Blas prologó. (Fotografía cortesía Fundación Nacional Francisco Franco)

ADIÓS AL MEJOR ESPAÑOL DE 

NUESTRO TIEMPO



Por A. Robles/ Redacción Alerta Digital Lo que ustedes van a leer en este artículo es el resultado de lo que nunca querría haber tenido que escribir. Se nos ha ido para siempre Blas Piñar, el mejor y más ilustre colaborador que AD podría haber tenido nunca. Sería tarea imposible definir con las palabras lo que este hombre ha supuesto en mi vida y en la de muchos de los míos. Hoy sin embargo toca hablar de algunas de las virtudes que sublimaron a uno de los políticos más serios, excepcionales, honorables y sobresalientes de la historia reciente de España. Y si además te hizo sentir su amigo y te obsequió con el regalo de su trabajo, entonces el agradecimiento es todavía mayor.

Hasta sus enemigos políticos admitieron siempre que sus concepciones de la lealtad y de la honestidad inspiraban un gran respeto. El fundador y ex jefe nacional de Fuerza Nueva fue uno de los pocos políticos de la transición que no se acomodó a las circunstancias en su propio beneficio. Él siguió, erre que erre, con sus convicciones de siempre, comprobando al cabo de los años, aunque con dolor, cómo sus pesimistas predicciones de hace 50 años se han cumplido a rajatabla. El notario toledano defendió hasta su muerte lo mismo que decía hace 46 años desde los placenteros sillones del Instituto de Cultura Hispánica.
Escribo lo que siento y tal y como lo pienso. Muy difícil enumerar las cosas del fundador de don Blas con las que no pudiera estar de acuerdo. Pero, por encima de todo, hubo una forma suya de vivir con la que me sería difícil no estar completamente identificado: el sometimiento a la lealtad. Esa lealtad de Blas Piñar a España, a la Iglesia tradicional, a sus ideas políticas y morales de siempre, a principios y normas tanto más bellas y auténticas cuanto más vemos que quieren destruirlas. Esa lealtad, moneda hoy tan despreciada, me emociona y me vence en un día como hoy.

Los que sufren, los que son atacados y vituperados, los que batallan por cosas grandes y verdaderas, los que no se entregan a la borrachera de las modas políticas, tan turbias a veces como rentables, son castigados con esos silencios, esa indiferencia y esa hostilidad que Blas Piñar sufrió en sus propias carnes incluso en vida de Franco. AD se propuso romper el cerco numantino de silencio en torno a su figura y hacer justicia periodística al español vivo más grande. De ninguna otra cosa me sentiré más orgulloso cuando mi vida consagrada al periodismo toque a su fin.

Demonizado durante años, algunos nos seguimos preguntando por qué se atacó siempre a Blas Piñar y el Sistema carecía de respuesta para justificar uno de los linchamientos más crueles que haya padecido nunca un hombre público en España. Hasta los criminales de ETA y de Paracuellos gozaron y gozan de la conmiseración que la democracia española negó siempre a nuestro ilustre colaborador, un atlante que ya hace 50 años quiso dar una patada de fractura al macizo pirenaico, antes de que la Europa degenerada y pervertida nos engullera vestida con sus mejores galas democráticas. Y eso antes, mucho antes, de que la CIA ordenara asesinar a Carrero Blanco para acelerar el proceso de deglutición de un país entonces vírgen y mártir.

Sin una organización electoral detrás, Blas Piñar consiguió llegar al Congreso de los diputados en 1979. Sirvió de poco al objetivo de revertir el caos nacional, pero al menos hubo en el Parlamento una voz culta, elocuente y sin vacilaciones. Los ataques contra el toledano alcanzaron durante esa época niveles legendarios. ¿Por qué se atacó tanto a Blas Piñar? ¿Por defender lo que siempre defendió y por mantenerse fiel a lo que un día juró? Los que más hablan de libertad, los que más atacan los dogmatismos, los que defienden la oposición de pareceres, fueron por añadidura quienes le pusieron un veto a su persona y a sus rectas ideas. Y es que, frente a la talla intelectual y la coherencia moral de algunos gigantes, los enanos sólo pueden irritarse y poner zancadillas. Y la democracia española no anduvo nunca carente de enanos.

Por todo ello era inevitable que los caminos de Blas Piñar y de Alerta Digital se cruzaran al cabo de los años. Blas Piñar no es un político cualquiera y AD no es un simple periódico digital, sino, como él mismo nos definió, “un revulsivo de la conciencia nacional”, el aglutinamiento de un sentimiento y de una campaña en la que un detalle es perfectamente visible: el de que en la misma no caben las medias tintas. Blas Piñar, notario durante años de la Villa de Madrid, acostumbrado a actuar como fedatario, logró aquí la visibilidad que el Sistema le arrebató e incluso, al calor de estas páginas digitales, fue descubierto por muchos españoles que no habían tenido la oportunidad de conocer su ejemplar ejecutoria política. Blas Piñar ha seguido hasta última hora en su papel de dar testimonio, bien elocuente por cierto, de lo que opinan cada día más españoles que suelen ser calificados de “fachas” por la opinión pesebrera y avinagrada.

Nadie pudo negar el derecho a Blas Piñar de defender lo que siempre fue noble y nadie pudo negarle el derecho de recoger banderas que otros han arrumbado al cajón de los recuerdos. Con esas banderas nos educaron, crecimos y fuimos felices.

Blas Piñar ha fallecido tras 95 años de fertilísima existencia. Hasta última hora estuvo trabajando y defendiendo contra viento y marea las verdades de a kilo que algún día serán mayoritariamente reconocidas como tales. Declaramos nuestra solidaridad absoluta con el espíritu que le animó hasta el último instante y nuestro homenaje a la entereza y el valor moral que representó siempre. Descanse en paz Blas Piñar López.

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PALABRAS QUE ENSEÑAN......

Discurso pronunciado por Blas Pinar en el Palacio de Congresos Exposiciones de Palma de Mallorca  
el 13 de marzo de 1981.

En “signo de contradicción” decía Juan Pablo II que “las peores las situaciones son aquellas en las que falta claridad. En ellas desaparecen las confines entre el bien y el mal (la verdad y la mentira) y reina caos”.
La “claritas Dei” del nacimiento de Cristo, frente a las tinieblas de la muerte de Dios.
Pero a veces, nosotros tenemos la culpa de estas situaciones, porque si la verdad existe, debemos ir en busca de la verdad, seguro que la encontraremos; y si encontramos la verdad y la asumimos con amor, ella nos hará libres con la libertad responsable de los hijos de Dios.

Yo aspiro a traeros palabras que disipen la oscuridad, que hagan luz; palabras que yo quisiera que fuesen de vida y esperanza, en una época en que trata de cegarse la fuente de la vida, en que la vida se arranca sin piedad por los abortistas y los terroristas, y en la que la esperanza se convierte en desesperación, amargura y miedo.

El noble destino de la palabra no es otro que servir de vehículo y de vestidura de la verdad. La palabra como voz, como vocablo, no me dice nada, es ruido, pero no idea. Es lo que sucede con las palabras de un idioma que desconozco. 

Pero la perversión de la palabra está, no en que no me diga nada, sino en que oculte, disfrace, enmascare una verdad distinta de aquella que está llamada a expresar.

Pero si hay que repristinar por ello el binomio palabra-verdad, es preciso también no confundir el amor con la sensiblería, porque a veces la sensiblería hace que en nombre del amor se respete y acepte lo que está dispuesto a dejarnos sin verdad, cuando esa verdad nos hace libres y cuando el hombre sin libertad deja de serlo. Pero hasta esa libertad, signo característico del hombre, se prostituye cuando ampara bajo su nombre lo que no es libertad y cuando se la esgrime como ariete contra la autoridad, que es su única y permanente garantía. Y de estos temas nos vamos a ocupar en la tarde de hoy:
Palabra-verdad.Amor-sensiblería.Libertad-autoridad.
Se impide una vuelta al orden, devolver al hombre los sabores de la norma y del pan, como decía José Antonio, pero no a un orden mecánico y coactivo tan sólo, sino a un orden racional, moral y revelado, en el que cada cosa está en su sitio, cada palabra significa una idea, en el que el amor no es pura carantoña, sino servicio a la verdad, en el que la libertad y la autoridad se conjugan.

En este orden de cosas, la claridad exige que la verdad se mantenga con amor. Una verdad que no esté traspasada por el amor, decae; pero el amor que no sirve a la verdad, se apaga o, a lo peor, es odio que la destruye.
Y no se olvide que en el principio era la verdad y que sobre la verdad hecha carne descendió el amor a la orilla del Jordán y sobre la verdad hecha cuerpo místico descendió el amor como lenguas de fuego.

Y también en este orden de cosas, sépase que la libertad tiene dos aspectos: uno psíquico y otro moral, y que, por tanto, si puedo a mi arbitrio elegir y autodeterminarme, moralmente estoy obligado a elegir lo que es verdadero y lo que es bueno, de tal modo que si pudiendo psíquicamente, no elijo lo que debo moralmente elegir, soy responsable. La libertad sin responsabilidad, o mejor aún, sin imputabilidad del castigo o del mérito, no es libertad, sino capricho, libertinaje y locura. De aquí que siendo el hombre, al mismo tiempo que un ser libre, una criatura llamada a vivir en sociedad, ésta, de suyo, postule la existencia de una autoridad que garantice el bien común, y por tanto el ejercicio responsable de la libertad, que evite la anarquía.


Si el binomio verdad-amor afecta primeramente al hombre, el binomio libertad- autoridad afecta primeramente a la política.
Si exaltamos la libertad negando la autoridad, la sociedad se desintegra.
Si exaltamos la autoridad negando la Ley, se destruye al hombre, con el despotismo del Estado, la raza, la clase o la técnica.

La torre de babel (dispersión), revelan las dos situaciones extremas de libertad sin autoridad y de autoridad sin libertad.
Pero ante la política caben dos actitudes o comportamientos, considerándolo como misión o aventura, como vocación o carrera, como entrega u oportunismo.

De estas dos actitudes depende no sólo la conducta personal, sino la suerte de un pueblo, pues es muy distinto que lo conduzcan hombres con sentido de misión vocacionalmente llamados y transpersonalizados en la entrega, u hombres para los cuales la política es una aventura llena de atractivos, una carrera para mejorar posiciones sociales o un mero oportunismo provechoso.

Sólo los primeros hacen que sus palabras sean portadoras de la verdad.
Sólo los primeros sirven a la verdad con amor apasionado.
Sólo los primeros defienden la libertad, porque respetan al hombre.
Sólo los primeros impiden que la autoridad se convierta en tiranía.

¿Qué ocurre cuando gobiernan los segundos? La sagrada Escritura nos lo dice: “Regnantibus impfis ruinse hornini». Son aquellos que en el juego palabra verdad, engañan porque como dice Tierno Gafván, es lícito mentir en época de elecciones y porque al estilo de Suárez es válido afirmar: «puedo prometer y prometo», lo que no se va a cumplir.
Saavedra Fajardo se refirió a este tipo de hombres que actúan jurando hoy lo que mentirán mañana, haciendo de los hombres comparsas de su ambición, sin guardar respeto a ideas, propósitos y deberes, pueden llegar a gozar de todos los goces del poder, pero el día del ajuste de cuentas ante la Historia y ante Dios no será más que un Huso que perdió su tiempo, pues todo pasa en la vida menos el bien que se hace por amor de caridad.

Ante el binomio verdad-amor, los hombres vocacionalmente llamados al quehacer político son apasionados, que no es lo mismo que vehementes; exultantes, que no es lo mismo que exaltados; enamorados, que no es lo mismo que narcisistas.
No son indiferentes, no confunden la indiferencia con la tolerancia, ni el celo con la impaciencia, saben esperar a que madure la cosecha, pero la trabajan en el surco cada día.

El amor es sufrido, lo aguanta todo, lo soporta todo, porque la causa de la verdad lo merece.

Pero los otros: no creen en la verdad, sino en las opiniones, y todo el juego político consiste en concertarlos por un sistema de mayorías. Lo que se impone no es la verdad antológica, sino la verdad ficticia que surge del voto mayoritario, aunque sea contrario a la razón y aunque la experiencia personal e histórica nos diga que nos conduce a la catástrofe.
Ante el binomio libertad-autoridad, los hombres vocacionalmente llamados al quehacer político saben que en nombre de la libertad se cometen muchos crímenes y que no hay derechos sin deberes.

Hay un derecho a la vida, pero también un deber de conservarla.
Derecho al matrimonio, pero deber de no disolverlo.
Derecho el trabajo, pero deber de mantenerlo (deber personal y social).
Derecho al honor, pero deber de no difamar.
Derecho a la propiedad, pero deber de no robar y de no confiscar.

Si el derecho se incardina en el campo de la libertad, el deber se incardina en el campo de la autoridad, y uno y otro en el de la ley natural.
Esta es la razón de los principios fundamentales, de la filosofía política de una comunidad.

La Constitución española no descansa en unos principios, es ella principio de sí misma y como es un principio revisable y movedizo, conmueve con su propia epilepsia a la sociedad. De aquí que se hallen en entredicho el derecho a la vida, al matrimonio, al trabajo, al honor y a la propiedad.

La vida, ¿pero dónde empieza la vida y cuándo acaba?
Matrimonio ¿pero qué es el matrimonio?
Trabajo, ¿pero cómo puede haber trabajo sin economía?
Honor, ¿pero no se ultraja a diario?
La propiedad, ¿pero no se la amenaza a cada instante?

Ahora se explican muchas cosas, como el grito desgarrado del «golpe» cuyos motivos ha expuesto el señor Olían, ministro de Defensa.
Pero, ¿dónde está el verdadero golpismo?, pues muchas cosas no se han aclarado todavía, como por ejemplo el posible gobierno armado con ministros marxistas.

En esta hora mundial pesan sobre nosotros tres amenazas: la guerra atómica, el comunismo y la destrucción del orden racional y moral. Ante ellas y especialmente contras las dos últimas no caben más que dos posiciones: La reacción o el neutralismo, la estrategia de la disuasión, o la estrategia de la victoria. Aquélla, que se cifra en la frase famosa «antes rojos que muertos», corresponde a la inocencia del idiota senil que conduce a la muerte.

Pero es preferible morir con honor a vivir con vilipendio bajo la esclavitud marxista que aplasta la vida, contradice la verdad, acalla la conciencia e imputa el fracaso propio al que tiene más cerca.

El momento es difícil, no cabe duda, y no podemos caer en la gran tentación de la huida, que consiste en irse fuera, al menos espiritualmente; en la asepsia, o en el refugio egoísta en uno mismo y en sus cosas, en la amargura inoperante o en la diversión frivola.

Saavedra y Fajardo escribía que el templo de la gloria no está en valle ameno ni en vega deliciosa, sino en la cumbre de un monte, al que se sube por ásperos senderos, entre abrojos y espinas. Siendo esto así recordemos para terminar, el Salmo III:
«Dichoso el que teme al Señor.
El justo jamás vacilará.
No temerá las malas noticias.
Su corazón está seguro, sin temor.
El malvado, al verlo, se irritará.
Rechinará los dientes hasta consumirse.
La ambición del malvado fracasará."
Viva Cristo Rey!
I Arriba España!
I Adelante España
Ref-Boletín Informativo Fuerza Nueva Nº 12-

VIDEO BLAS PIÑAR EN PLAZA ORIENTE: "¡¡¡POR LA FÉ Y POR LA PATRIA, LAS BANDERAS EN ALTO. ARRIBA ESPAÑA!!!

Fotografía inédita de Blas Piñar con Francisco Franco, encontrada en el archivo fotográfico de la FNFF 



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En aquellos tiempos Don Blas dirigía El Instituto de Cultura Hispánica, allí mismo se desarrollaba una incesante actividad cultural, periodística y de intercambios; ferias de muestras, formación de Técnicos Internacionales en Seguridad Social, exposiciones de arte, Congresos de Cultura, Cooperación Internacional, ayuda a las Asociaciones de Estudiantes de cada país del mundo hispánico, organización de la Fiesta de la Hispanidad en distintas ciudades españolas, edición de libros como los Códigos Civiles, Cursos de Derecho español e hispanoamericano y de formación de técnicas para la Seguridad Social, Cátedras, becas y por supuesto el recibimiento de las más diversas personalidades del mundo político, cultural y económico. Una de aquellas figuras fue el presidente Arturo Frondizi. A propósito de este encuentro, reproducimos a continuación unos párrafos extraídos de una de sus Obras “Escrito para la Historia”:

“era julio del año 1960- el presidente electo de la República Argentina, Arturo Frondizi, visitó el día 8 el Instituto. Le recibimos en el salón de Embajadores. Le acompañaba su señora.Hubo discursos. Mis palabras de recepción y bienvenida fueron las siguientes:"Señor: Bienvenido seáis porque venís en nombre de la Argentina, la patria fraterna, ceñida de blanco y azul. Nos traéis el cielo y la pampa, y nosotros, en trueque, os ofrendamos la espiga y la sangre. Así lo anuncian las banderas que estaban aguardando, en silencio, una al lado de la otra. Ha sido una guardia de siglo y medio. Pero, al fin, Don Quijote y Martín Fierro cabalgan unidos -Madrid, Buenos Aires- como buenos camaradas, a caballo del mundo."Ayer, hoy y mañana."Somos, señor presidente, los pueblos del futuro. Pero ese futuro nos pertenece si acertamos a unir, como ellos -héroes y banderas-, los símbolos que se adelantan."Sabemos hasta qué punto tenemos conciencia de la unidad de los países hispánicos y sabemos que la patria de Yrigoyen -creador de nuestra fiesta de familia- lucha por anudar los lazos de una gran economía, lozana y floreciente, sin la cual el espíritu sucumbe a la materia."Esta Casa nació y vive para la empresa de la Comunidad de países hispánicos. No servimos a España. Servimos a todas las Españas, a las que nacieron con honor y con gloria."Os pedimos que estampéis vuestra firma en esta hoja diáfana y que aceptéis la norma y la noticia: un ejemplar, recién salido de la imprenta, del Código Civil Argentino, y un número, dedicado a vuestra patria, de la revista Mundo Hispánico."La norma y la noticia."La norma, porque este Código recoge y articula un derecho vivido en común por argentinos y españoles y nos enseña que nuestra vida, en lo que tiene de más noble, de humana y entrañable, está regida por unos principios idénticos, y a veces, por textos positivos calcados a la letra."La noticia, porque hoy, a los 150 años, sigue siendo noticia la independencia de vuestra patria. La diferencia está en que, ayer, era para España noticia dolorosa, y hoy vuestra independencia está enmarcada en la Historia común. Si ayer, a los españoles les dolía el parto, a nosotros, los españoles de hoy, nos enciende y regocija la fecundidad.Si vuestros son los fundadores de Hispanoamérica nacidos en España, nuestros son ya los emancipadores nacidos en el nuevo continente."Aceptad, señor, nuestros obsequios. Que los mismos sean augurio y prenda de vuestro mejor servicio a la causa común, y que cuando las nubes y el cielo, las velas y el mar, os recuerden, desde lo alto, en vuestro viaje de regreso a la Patria Argentina, que os espera, recordéis también este día y esta hora. Recordéis, en suma, a España, gavilla y racimo, triturada y pisada en ocasiones por un cerco de incomprensión y de odio, hechura del padre de la mentira. Mas aquí está su gloria, porque la rueda del molino que deshace el grano y la planta que golpea la uva sobre el suelo del lagar convierten a España en harina y en mosto, y es con pan y con vino de amor y de entrega como se forjan naciones cual la vuestra, que hoy, en un inefable y estremececido introito hispánico, "laetificat iuventutem nostram", nos alegran, renovando nuestra juventud".El presidente argentino Arturo Frondizi contestó así:"Señor: Deseo agradecer, no en nombre propio, sino en nombre de la nación argentina, esta ceremonia, porque sé que sus palabras están dirigidas a un país y no a un hombre; a una nación que tiene una historia, un presente y un futuro."Hace ciento cincuenta años, aquellas lejanas regiones del entonces Virreinato del Río de la Plata iniciaron el proceso histórico de su emancipación entre España y aquella zona del mundo que España había hecho nacer con su sangre, con su fe y con su esperanza. Pero he venido como presidente de la nación argentina ciento cincuenta años después. Por primera vez un presidente pisa esta tierra española en el ejercicio de su mando, porque he querido venir a decir a España que aquello que se inició hace ciento cincuenta años como hecho histórico no fue un acto de separación, sino que fue un acto de unidad."Pero para ser unidos teníamos que ser nosotros en la plenitud de nuestra personalidad. Por eso hoy podemos decir, a través de la Historia, que España y la Argentina forman una unidad verdaderamente indestructible."Pero habéis tenido también el recuerdo para esa figura, legendaria ya del mundo hispánico, que es el Quijote, y lo habéis asociado a un hombre como Martín Fierro, creado por la imaginación de quien sentía a España con profundidad en la acción y en el pensamiento, y que se expresó a través de versos inmortales que defendían el sentido de la tierra argentina. Y habéis querido también nombrar a Yrigoyen, un nombre caro para nuestros sentimientos, pero especialmente caro para los hombres que seguimos sus enseñanzas. Yrigoyen no sólo estableció el día 12 de Octubre como homenaje, sino que era un hombre que sintió con profundidad todo lo español. Y sabía que lo español, con lo particular que es, tenía precisamente un sentido universal que haría que los pueblos de América unidos a España abarcaran el proceso general de la civilización."También, esta ceremonia colma mi espíritu de satisfacción, porque he predicado muchas veces desde el anonimato la necesidad del entendimiento del mundo hispánico; he predicado muchas veces en nuestra América la necesidad de la unidad en los grandes ideales, esos grandes ideales de la fe y de la esperanza que nos enseñó España."Y al estar aquí hoy, 8 de julio, firmando este libro, recibiendo el Código Civil argentino que ustedes han mandado publicar, recibiendo este "Mundo Hispánico", siento que esta necesidad de que los pueblos de América estén unidos la vamos a realizar a través del sentimiento de amistad y de comprensión para vuestra España."Yo agradezco por eso vuestras palabras y vuestro gesto, y os digo que volveré con la misma fe con que salí desde mi patria, pero también con la decisión definitiva de seguir dando pasos a favor del entendimiento de España con sus hijos".
 
HOMENAJE A FUERZA NUEVA Y BLAS PIÑAR

FUERZA NUEVA EN LAS CALLES DE ESPAÑA


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Ref: Metapedia- Alerta Digital- Fuerza Nueva- Fundación Francisco Franco

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