jueves, 9 de octubre de 2014

POLÉMICA: EXIGEN AL MUNICIPIO DE CAÑUELAS APLICAR LA ORDENANZA DE AGROTÓXICOS QUE PROMOVIÓ


La Asamblea por la Vida denunció que la norma se dejó de aplicar desde hace dos años y sostuvo que “la seguridad sanitaria de la comunidad se encuentra seriamente comprometida”. Se alertó por la aparición de casos de cáncer en personas que viven cerca de zonas fumigadas.

Pionero en la provincia de Buenos Aires en la aplicación de una ordenanza para regular la utilización de agrotóxicos, el municipio de Cañuelas es ahora acusado por una entidad ambientalista del distrito que denunció el incumplimiento de la norma desde hace dos años y exige conocer el porqué.

Se trata de la Asamblea por la Vida Cañuelas que incluso realizó una denuncia al respecto ante la Unidad Fiscal de Investigaciones en Materia Ambiental (UFIMA) y se llegó a abrir un expediente en la Defensoría del Pueblo de la Provincia, ante la falta de respuestas del municipio, a cargo de Gustavo Arrieta.

“A pesar de que está en el gobierno, la misma gestión que logró aprobar por unanimidad la ordenanza en 2010, hoy parece que no hay voluntad política para que se cumpla”, le dijo a INFOCIELO, Diana Iceruk, referente de la Asamblea.

Sancionada en junio de 2010, la ordenanza 2671/10 prohíbe en todo el partido de Cañuelas la fumigación área y establece un radio de 2000 metros de los límites urbanos de la ciudad cabecera y de todas las localidades del partido, dentro del que no está permitida la utilización de agroquímicos.

A su vez, la norma fija que en las zonas donde existan establecimientos educativos rurales la aplicación de productos agroquímicos y/o plaguicidas debe efectuarse recién “a partir de los doscientos metros del perímetro del establecimiento educativo y fuera del horario de clases”.

“Creemos que la misma dotación de recursos económicos y humanos la ordenanza puede ponerse en práctica como en el mismo momento. No se necesita detectar las infracciones en el momento, sino que se pueden relevar las huellas luego de la aplicación”, sostuvo Iceruk.

Según explicó la asambleísta, el inspector de la Subsecretaría de Política Ambiental debe realizar una infracción en el caso en que se detecte una infracción e informarlo al Juzgado de Faltas, que debe determinar una sanción que va desde multas o hasta clausuras de depósitos, si correspondiere.

Por otro lado, otro de los temas que se tiene en consideración es la implicancia de los vientos en la cuestión. “Está comprobado que los venenos viajan hasta tres kilómetros y pueden tener contacto con personas, que nunca estuvieron cerca de una planta de soja”, amplió Iceruk.

En un comunicado, la Asamblea sostuvo que “la seguridad sanitaria de la comunidad de Cañuelas se encuentra seriamente comprometida”. Es que si bien se determinó que son pocos los productores que evaden la legislación, alertó por por la aparición de casos de cáncer en personas que viven cerca de zonas fumigadas, donde está prohibido.

“Hay una situación dramática porque hay vecinos, que están enfermos, en algunos casos con un linfoma y no parece ser de una cuestión genética, sino que se trata de personas a las que también se le mueren caballos y perros de cáncer”, contó.

En ese sentido, la referente de la Asamblea expuso que se generan también “casos de violencia entre vecinos”. A veces algunos persiguen a las máquinas fumigadoras, y se generan situaciones violentas, justamente porque la Autoridad de Aplicación, no cumple con su rol”.

Iceruk sostuvo que la ordenanza de control de uso de agroquímicos dejó de implementarse a mediados de 2010, cuando la Subsecretaría de Política Ambiental cambió de titular. Sin embargo, y a pesar de sus pedidos al municipio, la cartera ni el resto de las autoridades retomaron el rumbo marcado por la ordenanza.

La Asamblea --que expondrá su denuncia esta noche en el Concejo Deliberante-- también relevó con registros fotográficos casos en los que los agroquímicos no se utilizan para tareas de producción, sino para desmalezar, algo por lo que denunció ante la UFIMA a un country del distrito.

“En el Club de Campo La Martona, los agroquímicos se usan con ese fin, periódicamente. No sólo lo hacen en el otro predio, sino también en afuera, y la verdad, es calle de por medio está el centro de urbano de la localidad de Alejandro Petión y hay entidades educativas. Está todo fumigado para no pasar una bordeadora”, apuntó la asambleísta.

Ante este panorama, la Asamblea requerirá a través del Concejo Deliberante que se informe porque no se aplica la ordenanza, que entre sus primeros fundamentos, sostiene que tiende “a la protección de la salud humana y de los ecosistemas optimizando el manejo y la utilización de agroquímicos y tratando de evitar la contaminación del ambiente”.

La denuncia de la Asamblea se produce luego que la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) determinara que los agroquímicos hacen daño, noticia que se dio a conocer hace poco en Página 12. El Grupo de Genética y Mutagénesis Ambiental (GEMA), de esa casa de estudios, concluyó que estos productos generan daño genético e incrementan las probabilidades de contraer cáncer, sufrir abortos espontáneos y nacimientos con malformaciones.

Producciones agroecológicas

La Asamblea por la Vida reclamó a la vez que el Concejo Deliberante trate un proyecto de ordenanza complementaria a la utilización de agroquímicos, que fija qué se puede producir en aquellas parcelas en las que no se puede fumigar.

Si bien el proyecto ingresó al Concejo Deliberante hace dos años, está a punto de perder estado parlamentario por falta de tratamiento.

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