sábado, 1 de agosto de 2015

EL ACCIONAR TECNOLÓGICO DEL HOMBRE EN LA CIENCIA MODERNA

"El hombre concreto que sirve de animal de experimentación involuntaria"
Por el Profesor Guillermo M. Eguiazu

Investigador del CONICET
Profesor Depto. De Agroecología Facultad de Ciencias Agrarias(UNR)- Doctor en Ciencias Agrarias por la Universidad de Stuttgart-Hohenheim. RFA- Director del INCABIE, Facultad de Ciencias Agrarias/UNR/CONICET-

- Extracto del trabajo "Colección Tecnogenia 3. Tecnogenología, 1991. Primer Congreso Internacional de Ecotoxicología-

El denominado problema ambiental, del que se tomó conciencia históricamente al constatar los efectos indeseados del accionar humano sobre la naturaleza, el ecosistema, y que fuera originalmente objeto de estudio de la ecología, se estudia día a día, con mayor precisión.

Así es de gran actualidad el enfoque que permite precisar qué parte del mismo compete a la técnica y de esta a su fundamento, la ciencia. De esta manera se estudia los efectos negativos colaterales ocultos negativos para el hombre, de una técnica que a sus efectos positivos esperados, le agrega los negativos e inesperados. Pasa a ser descrito así el fenómeno de la tecnogenia.

Para poder comprenderlo se trata de remontar en sus fundamentos, a una ciencia fundada en varios ismos, que la dogmatizan y quitan libertad, y una técnica demasiado apresurada al salir al mercado. Todo esto agravado por faltas éticas de científico, del tecnólogo y del mánager del sistema de ciencia y técnica, que posibilitan un fenómeno que día a día se constata con los hechos.

El trabajo adolece de muchos defectos que pido al lector sepa disculpar; las tesis no pretenden ser demasiado originales, ni tienen la perfección de los trabajos de las ciencias del espíritu, más bien deben ser tomadas como lo que son,  la expresión primitiva de un tecnólogo que constata un fenómeno que no le fue enseñado y debió descubrir a lo largo de dieciocho años de trabajo de investigación.

Hay cuatro ideas que deben quedar claras a lo largo del trabajo para que sea justificado:
    
    a)      La existencia de un fenómeno negativo para la salud humana que la técnica “trae consigo”, inesperadamente.
    b)      Que éste fenómeno es inmanente, que es casi inseparable de la ciencia y técnica clásicas, que no puede ser totalmente previsto y eliminado del sistema y de las personas afectadas al mismo.
    c)      Qué éste fenómeno pese a su trascendencia no tiene ni ciencia ni metodología específica para su estudio.
   d)      Qué urge el desarrollo de una disciplina específica para su estudio.

Estas ideas, las tres primeras como base y la cuarta como conclusión deben quedar claras en el lector, si se logra este objetivo, el trabajo no habrá sido en vano …

LA TÉCNICA

Es muy interesante el constatar que la técnica fue y es una parte importante de la actividad humana. Ella se desarrollo desde las antiguas “artes mecánicas” hasta la actualidad, donde se puede constatar una diferencia cualitativa.

En su aplicación la técnica, conlleva, además de los efectos positivos esperados, también otros no esperados y negativos.

Este fenómeno puede ser aclarado teniendo en cuenta a lo ya referido en Medicina como latrogenia. En este sentido hablamos en adelante de Tecnogenia. De esta manera son definidos los efectos negativos para la salud humana que, en forma inesperada, de los fenómenos positivos se manifiestan.

Este fenómeno adquiere día a día más significado, porque la técnica moderna, para su fundamentación, se basa en fenómenos nucleares, cada vez con mayor intensidad.
Bajo la denominación de “Fenómenos Nucleares” se entienden aquellos que comprenden alteraciones del núcleo atómico o celular, o que incidan en modificaciones del núcleo. Esta modificación en el núcleo celular, se refiere fundamentalmente mutageno o carcinógenesis.
Otro argumento que apoya la consideración de la importancia creciente de la Tecnogenia, es el acortamiento del tiempo existente entre los procesos de descubrimiento, desarrollo y aplicación para cada tecnología.

En nuestro tiempo, las ideas que han fundamentado a la ciencia y técnica moderna son investigadas críticamente. Esto se fundamenta en el hecho de que la aplicación ciega de las mismas ha llevado a irregularidades serías comprobadas.

Se comienza a poner el mito del hombre moderno en tela de juicio. Uno de los argumentos más fuertes para esta crítica se halla en la constatación de grave problema ambiental, la destrucción de la Tierra, y la observada irreversibilidad, en muchos casos, de este fenómeno.

Por otra parte, aparentemente, la aplicación sistemática de la Técnica no aporta al hombre la felicidad esperada. La Técnica no resuelve la “crisis de sentido” en que se halla el hombre moderno. La Ciencia y la Técnica no liberan al hombre de los errores inmanentes y ocultos que ellas aportan consigo. 

Tardíamente se ha constatado que la idea del “ progreso” (que justificaba a los errores de la técnica como “precio del progreso”) y al método de “prueba y error” (para desarrollar tecnologías cada vez más efectivas),  ya no pueden ser más sostenidos porque un simple error en los fenómenos nucleares puede significar que no haya más oportunidad para una nueva prueba. El “precio del progreso” puede así no ser más posible de pagar.

El edificio orgulloso de la ciencia no es más tan estable como se lo consideraba hace décadas; se dejan notar graves errores estructurales que nos demuestran la pobreza del conocimiento científico, y de la siempre latente posibilidad de la aparición de la tecnogenia cuando se realiza la aplicación de ese conocimiento.

Se pueden detectar también errores éticos en el hombre de ciencia, el fraude y el engaño en la producción del conocimiento así como la apropiación de resultados o ideas ajenas y presentarlos como propios.

En los experimentos con seres humanos, falta a menudo el respeto a la vida y la persona humana.

Se pueden aportar algunos argumentos, para apoyar la idea que la tecnogenia es un fenómeno inmanente a la Técnica:
1      En la actividad científica de la producción del conocimiento.

1.1   Linearidad y estanquedad del conocimiento, por lo que se dificulta que las distintas disciplinas interaccionen y se comuniquen entre sí. Lo que no aparece en cada compartimiento estanco de la ciencia, es considerado como inexistente.
1.2   La fragilidad de la teoría: si bien la misma constituye un hermoso edificio del entendimiento humano, es suficiente un solo caso que la contradiga para que sea considerada como falsa.
1.3   La deformación experimental del fenómeno real: el método científico necesita considerar al fenómeno en la forma más reducida posible, y que sean eliminados los factores interfirientes, a fin de observar las modificaciones del fenómeno a través del experimento. Finalmente lo observado puede estar tan apartado de la realidad que no se pueda asegurar que el resultado experimental sea compatible con la misma.

    2.      RESPECTO AL DESARROLLO DE LA TÉCNICA

2.1. Presión de desarrollo. Este factor implica que el conocimiento generado dé la actividad científica deba ser rápidamente aplicado. De esta manera existe poco tiempo para que pueda esperarse una crítica de lo publicado, por otros autores. Algunos resultados experimentales que muestran efectos colaterales negativos para el hombre, aparecen luego que se ha instrumentado la aplicación tecnológica del conocimiento.

2.2.  Naturaleza de las nuevas “ artes mecánicas”. Se puede observar aquí existe una creciente aplicación de fenómenos que se refieren al núcleo atómico o celular, por lo cual puede esperarse uno riesgo para la estabilidad de la naturaleza y sus lentos procesos de equilibrio y cambio. Esto es particularmente importante en los efectos mutageno o carcinógenicos inesperados de la técnica química o nuclear así como aquello planeados a través de la ingeniería genética. 

Las nuevas “ artes mecánicas” se basan en fenómenos que pueden modificar el núcleo celular mediante una incidencia cualitativamente distinta en las tasas de mutación y carcinogénesis, a diferencia de las viejas “ artes mecánicas”, que sólo atacaban la periferia de la célula.

Además de los errores indicados que fundamentalmente son de naturaleza científico-tecnológico, se pueden agregar errores éticos, como lo ya indicado sobre la persona del científico o sobre la posibilidad del ocultamiento de información negativa sobre una técnica. A esto hay que agregar que frecuentemente técnicas que conllevan errores inmanentes son enviadas a países en desarrollo. Por otra parte sólo también probadas las nuevas técnicas en el subdesarrollo, y cuando no parecen efectos colaterales indeseados, recién son enviadas al mundo desarrollado y aplicadas.

Los efectos negativos pueden ser extraordinariamente grandes o también no llegar a manifestarse. La ética se halla también ligada con la posibilidad de desarrollo de una legislación ambiental adaptada.

Luego de haber constatado la existencia de un fenómeno que la técnica “ trae consigo”, que es inmanente a ella, queda a la ciencia determinar y definir a que división de la misma corresponde al estudio de este fenómeno.

Se pueden aquí mencionar dos tendencias:

La primera de ellas refiere este fenómeno a alguna ciencia ya establecida, la segunda, la fundamentación de una ciencia específica para su estudio.

Entre la primera tendencia existen algunas disciplinas que se mencionan con mayor frecuencia:

·        Ecología: en el caso de que se considere que el problema ambiental puede ser resuelto dentro de esta ciencia, se debe objetar que esta ciencia no puede dar respuestas que vayan más allá del pensamiento de sus fundadores. Ella puede explicar la serie de causalidades que comienza en la técnica y termina en el Hombre, pero no puede dar aclaraciones sobre el primero y el último eslabón de la serie.
·        Medicina: se supone que el problema de la tecnogenia puede reducirse a un problema de enfermedad. Si bien la medicina puede dar el conocimiento sobre el efecto negativo de una modificación tecnogénica una vez que este ha superado las superficies expuestas (piel, aparato respiratorio, y digestivo), no puede definir las características de cada técnica particular que provocó la modificación previa, que posteriormente se manifestó como alteración de la salud. Por otra parte la epidemiología no puede prevenir el error tecnogénico hasta aquel hombre en forma indeseada, actúa de conejillo de indias.
·        Antropología cultural: Esta ciencia del “Hombre y sus Obras”, debe ser fundamental para el estudio de la tecnogenia, ya que se refiere a la creación de objetos por parte del hombre y entre las obras, la técnica es una de las más importantes. Le da al estudio el carácter fundamental ya que se halla centradas sobre el hombre y no sobre una ciencia deshumanizada. Sin embargo ella no puede por sí sola dar una respuesta a través de su metodología al problema de la protección de la salud humana, y tampoco al problema de la técnica y su correcta gestación.
·        Tecnología: esta ciencia aporta una descripción detallada del proceso en el que la técnica es creada y desarrollada; puede también describir a las técnicas particulares y a sus factores de riesgo.

La ciencia que tenga por objeto de estudio a la Tecnogenia debe finalmente estar compuesta por elementos de las tres últimas ciencias mencionadas. La medicina aporta aquí una parte del conocimiento necesario sobre los efectos negativos a la salud de las tecnologías. La tecnología muestra la serie de causalidades de las que dependen los factores de riesgo en cada técnica. La antropología cultural centra el enfoque en el hombre y su capacidad creativa ( y sobre el acto profundamente humano de la creación de técnicas). Este enfoque es aún sumamente rudimentario y no nos dice nada sobre la pregunta más importante y profunda: ¿Cómo puede ser la Tecnogenia prevenida?. Se puede intentar el desarrollo de una metodología para la obtención de conocimiento sobre la materia.

Es evidente que las artes mecánicas en nuestra época parecen estar sometidas a un precio de desarrollo mayor que en la antigüedad, es decir, las consecuencias negativas potenciales de cada técnica tal vez se pueden controlar por sí mismas y el tiempo que media entre la invención y el uso masivo, es lo suficientemente grande. Cabría en este caso la comparación con un vehículo en marcha, en qué la probabilidad de accidente se hace mayor a medida que aumenta la velocidad, porque los errores del conductor no pueden ser corregidos con facilidad a alta velocidad. Aparentemente está autocorrección de los propios errores sería cada vez más difícil.

Es un ejemplo de esta aceleración de la inserción en la naturaleza, en forma masiva, año tras año, de nuevas sustancias químicas creadas por el hombre. Este fenómeno es tan rápido que la posibilidad de probarlas adecuadamente, en su posibilidad de causar daño genético es muy imperfecta, no sólo en las nuevas, sino en las que ya están utilizando desde hace tiempo.

(……) Pensemos ahora en un accidente que pudiera ocurrir en cualquier industria que emplee microorganismos para fines industriales. Pensemos en cualquier accidente de liberación de patógenos naturales en algún laboratorio médico o farmacéutico. Lo más probable es que el microorganismo al no tener en libertad las condiciones altamente controladas que poseía en el laboratorio, muera o bien seguirá existiendo en el medio natural sin ninguna ventaja evolutiva. Si se trata de un patógeno tal vez infectará los operadores inmediatos y a la población cercana, pero al igual que el caso anterior, al no poseer ventajas selectivas sobre el resto de los organismos del medio, probablemente no pueda tener una alta difusión.

-¿Qué ocurre con los organismos artificiales, a los que por manipulación de su información genética, se les ha otorgado uno genomio nuevo?. Aquí cabría preguntarse también si no existe una diferencia esencial entre el antiguo arte mecánico de la agricultura (y el antiguo arte de la fermentación) o la medicina, y las modernas biotecnologías basadas en organismos con genomio sintético logrado por ingeniería genética. En el caso del accidente, en el que se libera algún organismo con genomio sintético, podría ocurrir en el mejor de los casos, que no logrará una gran expansión y sería controlado equilibrándose con el medio. Pero también es de pensar que el cambio en la información genética pudiera dar ventajas selectivas al organismo en cuestión, haciéndolo peligroso al hombre si se trata de un patógeno nuevo o bien alterando totalmente el equilibrio entre las especies si se trata de un organismo con fines económicos. De esta manera una especie hortícola desarrollada con la ayuda de la ingeniería genética podría ser precisamente peligrosa por su capacidad de competir con el resto de las existentes y extenderse descontroladamente.

Otro ejemplo de accidente puede ser extraído de lo indicado sobre las sustancias químicas sintéticas, las que se hallan probablemente arrojadas a una naturaleza que al no haberlas elaborado por el lento proceso de la evolución, deba adaptarse a ellas con grandes dificultades. Así lo mecanismos naturales de detoxificación de esta sustancias podrían fallar en animales superiores, lo que es evidente cuando se trata de sustancias con efectos potenciales de mutageno, carcinogeneticidad, teratogenicidad o daño fetal.

Cabría preguntarse aquí si el hombre no estaría atacando al evento fenómeno de la evolución, acelerándolo. ¿Sabemos cómo será la respuesta de la naturaleza y del mismo hombre a este cambio de las leyes naturales? ¿Será eficaz la respuesta a la aceleración de las tasas de mutación?. Es interesante agregar que los ejemplos indicados, el accidente nuclear, el caso del ingeniería genética, y el uso de las sustancias químicas (como agentes de genotoxicidad en el núcleo celular) podrían ser englobados en el término “fenómenos nucleares”, entendiéndose por estos aquellos que están relacionados con modificaciones ya sea del núcleo atómico o celular.

Podemos resumir a continuación, las diferencias esenciales entre las artes mecánicas antiguas y nuevas, que aportan la idea de que las artes mecánicas modernas son cualitativamente distintas a las antiguas y que por ese motivo existen consecuencias muy difíciles de prever.

Así dos fenómenos aparentemente tan simples, la aceleración entre el descubrimiento, desarrollo tecnológico, aplicación económica, y la manipulación de procesos cada vez más difíciles de controlar apoya la idea de que el accionar tecnológico del hombre debe ser críticamente analizado.

 ¿Qué se puede decir acerca de la ciencia que le la fundamentación a la técnica?. ¿Se puede hablar de un error inmanente al sistema de ciencia y técnica que permite al fenómeno de la Tecnogenia en su propia raíces? ¿Qué papel juega la ética en este fenómeno?. ¿No bastaría con una apelación a la ética para prevenirlo?

LA TOMA DE CONSCIENCIA DEL HOMBRE MODERNO DEL PROBLEMA DE SU ENTORNO

El racionalismo comienza a ser objeto de críticas, el modernismo y todas sus fundamentales consecuencias en el desarrollo del método científico es cuestionado. Se cuestiona también la concepción mecanicista que llevó a Galileo a decir “medir lo que es  medible, ya lo que no es medible hacerlo medible”, como fundamento de la ciencia moderna. El experimento que era tenido en esta concepción como la base única de conocimiento válido es cuestionado también en que la separación absoluta experimentador-experimento, no es posible por un lado, y por el otro en que la reducción necesaria para la realización del experimento empobrece al fenómeno real, el que no puede ser descripto por la suma de resultados experimentales únicamente.

Parecería ser que según Galileo, el convertirse en Señor de la naturaleza y doblegarla como objetivo del hombre, a través del conocimiento, se habría convertido en una utopía que precisamente en nuestra época tocará a su fin.

La aparente solidez de la teoría basada en la razón, experimentación e inducción como base de la ciencia de nuestra época, es puesta en duda por Popper al indicar la imposibilidad de verificación de enunciados generales.

Algunos desean pasar de una concepción atomista ahora denominada holista, que se asemeja a una vuelta a ideas premodernas. En algunos aspectos este fenómeno se manifiesta en el denominado posmodernismo, que pretende ser el rector en esta verdadera revolución copernicana en el mundo de las ideas. En una palabra, el aparente sólido proyecto del racionalismo y la ilustración, y sus consecuencias en ciencia y técnica es insuficiente para fundamentar, explicar y hallar solución a las consecuencias indeseadas de la técnica. La razón humana, y la ciencia y la técnica parece ser insuficientes no sólo para explicar sino para prevenir consecuencias indeseables de la técnica. Así surgen movimientos como el ecologismo que como lo fue en su época el romanticismo, desean una vuelta a la naturaleza, y claman porque se condene al hombre como engendro de la evolución que altera ese estado más o menos idílico primigenio, deteriorándolo a través de los efectos indeseados de la Técnica. Se relaciona también el ecologismo con el cuestionamiento a los experimentos con animales.

Determinadas ideas fundamentales del racionalismo como la “idea del progreso”, son puestas en tela de juicio. La existencia de consecuencias reales o potenciales del entusiasmo racionalista en el progreso como realidad inevitable, y su manifestación historicista son también objeto de críticas, ya que se duda de que la historia humana sea un fenómeno de continua autoperfección. Los refinamientos a que llegaron en este siglo las técnicas de tortura y muerte en masa, así como la perfección de las técnicas de armamentos y el gran riesgo que implican ha llevado a cuestionar éticamente la idea de progreso. Se cuestiona también al método de “prueba y error” en el que el hombre oficia de inadvertido último animal de experimentación.

Parecería que la sensibilidad ética generada por la constatación de consecuencias indeseadas de la Técnica hubiese crecido tanto que se manifestaría como un factor de freno al entusiasmo inocente por la Ciencia y Técnica del proyecto del modernismo. Esta sensibilidad llega a su punto máximo cuando entre las modernas artes mecánicas, la ingeniería genética nos permitiría realizar hibridomas entre los genomios humano y animal o bien el problema más común del manipuleo y eliminación de embriones humanos. Se trata de aportar de alguna manera una respuesta ética centrada en una dimensión más humana, y de acentuar el principio de responsabilidad.

Dentro del proyecto del modernismo se comienza a cuestionar si los derechos humanos no incluyen también el derecho a no sufrir consecuencias indeseadas de la Técnica, y aquí se observan grandes vacíos, como ser: ¿Quién debe defender los intereses difusos de la comunidad? ¿Adónde se dirigen el riesgo y beneficio de la Técnica? ¿Qué derechos tiene el embrión humano? ¿Y si se halla congelado desde hace tiempo? Es decir la naturaleza de las nuevas artes mecánicas plantean una serie de problemas del derecho, que aparentemente no pueden ser fácilmente resueltos a través del derecho positivo.

La economía y la industria, consecuencia de la aplicación de las nuevas artes mecánicas, altamente consideradas en el mito del progreso, llevan en su hiperdesarrollo a consecuencias tales como el agotamiento de los recursos naturales, sin considerar el grado de propiedad de los mismos que le corresponde al hombre en devenir. Surge así el concepto de fideicomiso planetario que es sólo alquilado a la generación actual para administrarlo con sabiduría. Se postula a la finitud, fragilidad y supratemporalidad del hábitat o entrono humano, como postulados esenciales que orientan hacia un uso global del mismo.

A través del experimento de Langenbruck se propone para esto un nuevo concepto que además de la internalización de los costos de contaminación en el producto, se midan necesidades difícilmente mensurables en una concepción estrictamente mecanicista-racionalista de la producción y comercialización. Se plantea también la necesidad de descentralización de la producción hablándose de una nueva economía basada en una ecología social.

Este panorama actual nos permite vislumbrar para el hasta hace poco, relativamente sólido proyecto del racionalismo una “crisis de sentido”, que se menciona en psiquiatría para el hombre contemporáneo.

Finalmente se alude a la crisis moral de nuestro tiempo como el aspecto más preocupante de la crisis ambiental. Se menciona a una fundamental falta de respeto por la vida en el comportamiento, haciéndose notar que sin este respeto fundamental a la dignidad humana no puede basarse ningún progreso económico, industrial o científico.

La Paz se hallará amenazada mientras no se logre la aceptación por parte de los estados que la Tierra es una herencia común cuyos frutos deben ser administrados en beneficio de todos, con un sistema de gestión de recursos coordinado a nivel internacional.

CRÍTICAS A LA CIENCIA Y TÉCNICA MODERNA

Se menciona que en los últimos 20 años el número de científicos en USA pasó de cerca de 120.000 a 2.200.000, existiendo en este momento 40.000 revistas científicas en las que se publica aproximadamente un millón de trabajos por año. Se hace notar también lo efímero de este conocimiento ya que se calcula que dura de 3 a 5 años hasta que nuevos resultados los sustituyen. Esto obliga a la ciencia a una auto-corrección permanente. En este caso la aplicación tecnológica del conocimiento generado puede apresurarse y correrse el riesgo de que el “paper” tardío, que descubre la parte del fenómeno con consecuencias graves en la salud del hombre, llegue demasiado tarde y ya se haya invertido demasiado en investigación y desarrollo como para dar marcha atrás a la inversión realizada.

Se evidencia por otra parte la creciente frivolización del objeto de estudio, ya que es de preguntarse si realmente existe tanta materia para ser investigada por tantos científicos, con resultados publicables.

Aquí se menciona también las críticas a las presiones del científico como el conocido “publish or perish”, que en algunos casos lleva a que los científicos, sometidos a alta presión, tiendan a buscar temas relativamente fáciles de presentar formalmente mediante el experimento, antes que otras preguntas más profundas que requerirían tiempo para reflexionar sobre la trascendencia de la hipótesis planteada. Esta presión de desarrollo que ya fuera indicada más arriba, para la Técnica existe también en la “fabricación del conocimiento” por parte de la Ciencia.

Debe destacarse también que la frivolización de temas de trabajo lleva a que exista una despiadada competencia por ser el primero en presentar y conseguir fondos para cada tema, lo que dentro de la ética académica acarrea el robo de proyectos, hipótesis, coautorías, etc. Este fenómeno se acentúa en el subdesarrollo, dónde no existe tribunal de ética académica estando el científico sometido a la arbitrariedad del establishment que constituye el único grupo con poder real en el sistema.

La frivolización y mercantilización de la búsqueda del conocimiento hace que exista un fuerte motivo de crítica al proyecto moderno de Ciencia y Técnica en cuanto a la calidad de lo producido. La existencia de divisiones estancas en cada especialidad científica con sus correspondiente gremio de expertos hace que sea más fácil lograr subsidios y publicación de temas y proyectos formalmente bien encuadrados en lo ya existente sin cuestionar su dudosa trascendencia. Por otra parte, temas transdisciplinarios que exigen reflexión y crítica sobre lo existente como lo ambiental, no son reconocidos ni subsidiados fácilmente.

Es común que proyectos ambientales que exigen una visión global, que no permiten ser reducidos para ser presentados mediante una clara hipótesis cartesiana, no sean tenidos en cuenta a menos que acepten ser reducidos, desapareciendo así la esencia ambiental del proyecto.

El metodológico necesario para una matematización y consiguiente cuantificación de los fenómenos naturales, empobrece al fenómeno real y aporta una falsa seguridad del conocimiento, en donde el fenómeno real es sustituido por el número correspondiente.

Se acusa a la ciencia que, por un reduccionismo a ultranza, ya no puede lograr en el modelo mecánico que el todo sea la suma de sus partes. Consecuencia de esto es que al aparente seguridad del conocimiento se le quita metodológicamente una parte importante, que se lleva consigo un riesgo potencial de generar Tecnogenia, si se realizan técnica con el fenómeno reducido y empobrecido metodológicamente. Se puede hablar de un conocimiento defectuoso o erróneo.

De la misma manera puede decirse que la ciencia estimula la linearidad del conocimiento, en cada una de sus divisiones estancas, lo que impide la percepción de fenómenos subyacentes. Otra consecuencia de este conocimiento linear es que en la aplicación técnica se desarrollan G Esteban rígidos, que no toleran errores.

La rigidez anterior se puede también ver como consecuencia de la investigación programada, que no deja el espíritu libre para las nuevas ideas, las que son perseguidas. Los sistemas rígidos pueden ser tremendamente nocivos en la aplicación, y esto hace que no se pueda aceptar el método de  prueba y error”, ya que en estos sistemas un error puede significar la imposibilidad de retornar.

Se habla también de una industrialización de la producción del conocimiento, unido a la profesionalización del científico. Es paradójico constatar que los antiguos mitos y creencias mencionados de los estadios más primitivos de la humanidad, son sustituidos por la mitificación de la nueva clase del científico, en que los gremios de expertos científicos, amparados en una seguridad que les da su ciencia particular justifiquen graves de conocimientos en lo aparentemente conocido. Por ejemplo, si un gremio de expertos da su aprobación a una sustancia plaguicida o a un proceso tecnológico cualquiera, y luego de su aplicación se descubre un defecto o error inmanente oculto que tiene consecuencias negativas para el hombre, este gremio de expertos pasa el problema al gremio de los médicos para que descubran un método para curar o paliar la enfermedad producida. El gremio de los médicos, ayudado por cada una de las ciencias particulares tratará de hallar una forma de paliar la enfermedad producida, y la aplicación de la técnica médica de curar probablemente seguirá produciendo otros efectos lejanos, debiendo el hombre concreto peregrinar y adaptarse a cientos de especialidades estancas.

La situación anterior, tal vez digna de una comedia tragicómica, tiene sólidos fundamentos en el sistema de ciencia y técnica. Se arguye que si bien la ciencia en el proyecto moderno tiene algunos desconocimientos la Técnica puede estar apresurada en la aplicación del mismo, si aparece algún efecto colateral indeseado ya la misma ciencia descubrirá el modo de corregirlo. Esta falacia es actualmente objeto de duras críticas. Se tiende a pensar si el proyecto del modernismo no debería recibir elementos de encuadre más cercanos a la era premoderna, en lo respectivo a la orientación o no de la curiosidad humana como fuente del conocimiento.

Es interesante constatar que se defiende la investigación de temas triviales con la argumentación de que todo, aún lo más nimio, es aporte al cocimiento pero se plantea la pregunta: ¿Es todo lo sapible digno de ser sabido?. ¿No debe existir en el espíritu humano una mínima autocorrección, a fin de aportar resultados científicos de alta calidad?. Se critica al sistema de formación de científicos como culpable de los grandes problemas generados por la Técnica principalmente en lo referente a la técnica de armamentos. También se aduce a la miopía y falta de ética, con el ejemplo de un tecnólogo en armamentos que orgulloso afirmaba que desde la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad, la capacidad destructiva de las armas se había elevado unas 100.000 veces por unidad invertida en la industria de armamentos.

Pareciera ser que estamos frente a la dramática constatación de una ciencia que lejos de liberar al hombre, ataca su dignidad y lo pone radicalmente en peligro. La tentación del conocimiento puede ser tan fuerte que haga perder la razón.
Se puede constatar que esta pérdida de la razón tiene actualmente continua aplicación. Se pueden citar varios ejemplos:
   
    a)      Experimentos en campos de concentración.
   b)      Experimentos con negros pobres en Alabama al dejarlos deliberadamente sin tratamiento para estudiar el curso de la enfermedad.
   c)      Inyección de células cancerosas a pacientes geriátricos en un hospital de Brooklyn.
   d)      Inoculación de niños con deficiencias mentales con virus de hepatitis para obtener datos comparativos para ensayar una vacuna, en New York.
   e)      Prueba de nuevos métodos de anticoncepción en distintas poblaciones del tercer mundo.
   f)       Experimentos con embriones humanos, hasta su muerte.
_Ref: Herranz, G (1982): “Límites éticos de la investigación científica”. SIDEC 419:1-9 pgs. AÑO XXIV.

Es decir, actualmente se repiten los mismos experimentos que escandalizaron a la humanidad, en nombre de otros valores. Esto es debido a que el reduccionismo metodológico del científico puede fácilmente convertirse en “credo cientificista”; se deforma así la visión del mundo. Por otra parte, como ya se dijo, la ciencia experimental se convierte en el valor supremo, en la fórmula mágica, lo que lleva a que se desarrolle una gran arrogancia del científico que en los casos extremos aboga por la construcción de una sociedad basada en una “religión científica”, como única religión. La ciencia sin frenos constituye la nueva religión: el cientificismo, ideología que impregna nuestra época. Esto es muy peligroso porque la Ciencia entonces opina que puede opinar en cuestiones éticas. Lo dicho anteriormente sobre ser “señor de la Naturaleza y someterla a su voluntad” de Galileo, o la “posesión del método como camino de convertirse en maestro y poseedor de la Naturaleza de “Descartes” se extrapola también a los valores éticos, una ética basada en la Ciencia y Técnica. Esta idílica situación se resquebraja día a día con la constatación del fenómeno de la Tecnogenia, que constituye el más duro golpe actual a la arrogancia del científico y tecnólogo moderno.

LA ÉTICA ACADÉMICA, EL FRAUDE Y EL ENGAÑO

Otra faceta importante de la ética del científico, se refiere a su propio sistema de trabajo, en cuanto a la propiedad intelectual, y a la metodología para estar al alcance de la alta presión a la que está sometido para conseguir los fondos de investigación. La primera tentación es la de publicar mucho y estar en lo posible en la última moda respecto a los temas de trabajo de esta manera tendrá más posibilidades de obtener dinero de los dicisores. Ahora bien, para publicar mucho hace falta tener una gran capacidad para dar, además de resultados cuantitativamente importantes, una gran calidad de los resultados. Cuando los decisores y evaluadores no pueden evaluar calidad, evalúan muchas veces, la cantidad que puede ser contada. De esta manera se ha desarrollado en ciencia la idea que la producción debe ser medida primariamente por la cantidad de lo publicado. Esto puede en algunos casos llevar a una serie de prácticas no éticas como ser:

   A)     Publicar con ligeras variaciones un mismo trabajo en distintas revistas.
   B)     Formar un “equipo” o comunidad en que cualquier resultado es co-autorizado por el resto de los miembros, así se potencias en relación directa al número de co-autores las publicaciones.

También esa corrupción se observa en el manejo de los científicos noveles por los miembros más antiguos del sistema, de quienes dependen las decisiones, de la siguiente manera:

   A)     Los profesores tutores o jefes de investigación obligan a los jóvenes a trabajar para ellos, coautorizando todo lo hacen, en el mejor de los casos, o directamente usurpando resultados y publicándolos bajo su nombre. Los jóvenes deben ser así soporte del prestigio de los más viejos sin permitírseles que despeguen en un trabajo individual y libre.
   B)     Los referees o evaluadores científicos también suelen emplear un método para quedarse con proyectos e incluso parte o la totalidad de trabajos terminados. En este caso reciben el proyecto de investigación o los manuscritos para evaluar, y si descubren alguna idea o resultado interesante, declaran formalmente al proyecto como “no promovible” o a los manuscritos como “no publicables” pasando a sus discípulos o a ellos mismos lo que habían declarado oficialmente sin valor.

El joven científico de buena fe que envió al sistema evaluador del establishment sus proyectos o manuscritos constata amargamente que por un lado no se acepta su trabajo y por otro lado su mismo proyecto o publicación ligeramente cambiados son subsidiados o publicados al ser presentados por el evaluador o su discípulo, ambos pertenecientes al establishment científico.
Este plagio encubierto se observa en algunas comunidades científicas con un establishment omnímodo y autocrático, en que la distancia y dificultades para la comunicación directa, quitan transparencia al sistema evaluativo y de reparto de fondos.

También suele ser común que el estáblishment científico se reparta los temas de trabajo que van siendo de interés mundial creciente, por su fácil acceso a la información y a los viajes al exterior, entre sus propios miembros. A veces la capacidad del miembro a quién le toca un tema determinado, no está a la altura del mismo, ya que es común que se cambien temas y proyectos de trabajo de acuerdo a las posibilidades de obtener más subsidios. En este caso puede ocurrir que se realice un llamado de proyecto al resto de la comunidad científica. El miembro del establishment erigido en evaluador, recibe proyectos e información  sobre lo que científicos no miembros del establishmet se hallan desarrollando o desean desarrollar. 

Se puede caer a veces en la actitud poco ética de elaborar los propios proyectos con la información que se recibe, de los otros miembros de la comunidad científica que deseosos de obtener algún apoyo envían lo mejor de sí. El miembro del estblishment de dudosa ética elabora así un proyecto sintético con parte de los proyectos rechazados, sin citar la fuente. Estos proyectos pueden ser así una síntesis de lo que se desarrolla en la región contando con profusión de medios para llevarlos adelante. Este sistema de competencia, es tal vez comparable a la eliminación de las supuestas competidoras por la abeja reina que primero eclosiona, con la diferencia que en este caso no es la capacidad selectiva real la que da la ventaja respecto a la competencia, sino un simple reparto de poder dentro del sistema. De esta forma se pueden excluir en casi cualquier tema a los verdaderos autores de un proyecto que son los naturalmente mejor capacitados para llevarlo adelante.
A veces para evitar la exclusión total del sistema, los autores de un proyecto aceptan trabajar para un miembro del establishment como única manera de obtener algún recurso.

Un fenómeno interesante y ligado estrechamente al anterior en algunas comunidades científicas es la concentración de fondos en grupos de científicos básicos, miembros del establishment que manejan la forma y las relaciones para el logro de fondos. De esta manera, un grupo muy reducido de la comunidad científica logra concentrar fondos para investigar casi cualquier tema, habiendo obtenido previamente su desarrollo en temas básicos específicos. Cuando lo planteado en problemas complejos que escapan a la reducción de la investigación básica, y son a pesar de todos otorgados a investigadores básicos, no llegan nunca a ser resueltos por la dificultad de a investigación básica para resolver los problemas complejos y no reductibles. Los subsidios obtenidos para la solución de problemas complejos son así empleados para continuar líneas de trabajo básicas, desvirtuándose su objetivo original. Así programas de investigación en áreas complejas luego de años de existencia no aportan a la comunidad las soluciones que debieran esperarse por el número de personas dedicadas y los fondos invertidos.

El nivel científico de la región en que estas prácticas son comunes permanecerá de esta forma estancado, ya que esta manera poco ética de promover el conocimiento no favorece una creación intelectual genuina.

Lo anterior permite desmistificar a la figura del hombre de ciencia, y servir de contrapartida a la arrogancia con que normalmente se reviste su enjuiciamiento de las otras especialidades del conocimiento.

Para terminar los cuatro elementos más o menos reconocidos que se deben cumplir en experimentos con seres humanos son:
  
  A)     Consentimiento libre e informado del sujeto.  
  B)     Calidad científica del experimento completo.
  C)     Evitar todo daño innecesario físico o mental.
  D)     Dar prioridad a experimentos que arrojan un beneficio inmediato para el sujeto experimentado y no solamente aporte al conocimiento sin beneficio inmediato del sujeto.

Cabe ahora preguntar: ¿Cuánta investigación científica basada en experimentos con humanos realmente no inflingen ninguna de estas normas?

En síntesis las críticas a la ciencia moderna se resumen:

·        Reduccionismo. Deshumanización y autosuficiencia.
·        Pobreza de ideas, linearidad del conocimiento.
·        Error o defecto inmanente en el conocimiento reducido de la realidad, falsa seguridad.
·        Absolutización del método experimental, sustitución del hombre por la razón.
·        Desprecio de vías alternativas al método experimental del conocimiento.
·        Incapacidad de autocrítica, creencia ciega en su autocorregibilidad. Dogmatismo de la idea del progreso.
·        Industrialización de la búsqueda del conocimiento.
·        Trivialización de los temas de investigación.
·        Presión de trabajo y competencia desleal por temas y subsidios.
·        Dictadura de los gremios de expertos, monopolio de los evaluadores en la priorización y reparto de subsidios.
·        Liberación de consideraciones éticas, en temas como ingeniería genética, experimentos con seres humanos, adultos, niños o embriones, llegando a la muerte en este último caso, técnicas de destrucción masiva, etc.


CUANDO EL USO REGULAR O LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA HA DESOCULTADO UNA TECNOGENIA PARTICULAR

Aquí cabe distinguir entre tecnologías en la que la Tecnogenia ha sido desocultada por el hombre como inadvertido último animal de experimentación y tecnologías en las que si bien aún no existen evidencias epidemiológicas sobre el Hombre, la investigación científica aporte cada vez más evidencia de su efecto mutágeno, carcino, teratogénico o de daño fetal entrando cada vez más en las categorías de tecnología de alto riesgo.

El primero de los casos es de relativa baja frecuencia ya que cuando una tecnología desoculta su Tecnogenia por la epidemiología, hallando suficientemente evidencia de su efecto negativo sobre la salud humana, ya ha pasado tanto tiempo que la dinámica del mercado hace que tal vez no sea más rentable el conservarla en él, y tal vez se produzca la retirada del mismo del producto cuestionado, en forma voluntaria. 

La falta ética consiste en que siendo el producto prohibido en una región del globo, se lo envíe a otra donde la ignorancia o un establishment tolerante permiten su uso indiscriminado. Es el caso de algunas medicinas o plaguicidas.

El segundo de los casos es el de mayor frecuencia, y se trata de productos en uso pero que sin que exista evidencia aún sobre el hombre sí existe evidencia clara o discutida de su efecto en laboratorio principalmente carcinógeno. La falta ética aquí más común consiste en minimizar la creciente evidencia científica, y la presión a los estados para que las legislaciones restrictivas sean demoradas lo más posible. Si se  promulgó legislación restrictiva en una parte del globo, se enviará el producto a otra donde aún no existe. Son comunes las prácticas de cohecho a funcionarios y decisores gubernamentales en el subdesarrollo para permitir el uso. Se arguye que como no hay aún evidencia epidemiológica conclusiva se puede continuar el uso hasta tanto la haya.

Es evidente que aquí hay un gran ausente de todo el razonamiento y es el hombre concreto que sirve de animal de experimentación involuntaria y que nunca podrá ser resarcido de un efecto tecnogénico aunque el causante retire del mercado el producto cuestionado.

5 comentarios:

  1. Lo que plantea Eguiazu es muy difícil por que todo lo que dice es verdad pero para que el aparato cientifico-tecnológico funcione debe haber una cuota de mentira que es "ocultar las colateralidades si de esa forma seguimos ganando dinero".Quien querra estudiar el problema con una ciencia preventiva si hay muchos negocios que no se podrían realizar? Y me refiero a negocios cientificos y no otros.Los otros viene después.

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    1. A que "negocios científicos" te refieres?

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  2. No puedo creer que lo enunciado por Eguiazu sea cierto. No estará exagerando?

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  3. Si crees que está exagerando investiga por tu cuenta en la web.Y llega a tu propia conclusión. Si lo que dice no es verdad no hay manera de explicar
    a) la usurpación y robo descarado de ideas y trabajo entre los que se inician en investigación por parte de los evaluadores y poderosos del sistema.
    b) La sobre producción de trabajos científicos que cumplen la forma pero de escaso contenido o valor en innovación o descubrimiento por que los investigadores necesitan desesperadamente una publicación
    c) los trabajos "pro industria" que nunca llegan al meollo de la cuestión cuando se trata de ser críticos con aplicaciones científicas que están consolidadas y dan mucho dinero a la industria.Y finalmente
    d) el acoso moral o mobbing implacable que sufren los científicos que se van dando cuenta de todo esto y lo publican.

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  4. Esto quiere decir que hay científico que deliberadamente no quieren indagar en los efectos colaterales de susbstancias de gran efecto biológico que al ser aplicadas en tecnicas específicas(plaguicidas, medicamentos,energía nuclear etc) dan enormes ganancias a la industria?
    Y que seguridad nos dan a los pobres seres humanos que estamos expuestos a estos "experimentos" de que las especificaciones de los productos son verdaderas.?
    Entonces lo que sostenía el profesor que figura en esta web de que falta una ciencia sobre el tema es verdad?

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