domingo, 29 de abril de 2012

YPF: NEGOCIO SIONISTA CON EL PETROLEO

El periodismo, como patria locutora que se encarga diariamente de estupidizar a los pueblos planteó el tema como una cuasi guerra entre Argentina y España o como una medida stalinista de estatizar YPF...


En estos días llegó a mis manos una nueva edición de Del poder al exilio: quiénes y como me derrocaron, un texto de 1955 del general Perón, quien ya en su primera página afirma: “nosotros fuimos víctimas de la sorda lucha por el petróleo… el objetivo era impedir que los recursos petrolíferos argentinos fuesen explotados de manera de concurrir al desarrollo industrial del país... No es difícil comprender que en materia de petróleo, los capitales definidos como europeos son esencialmente británicos” [1] 

Esta cita de Perón viene como anillo al dedo porque en estos días el gobierno de CFK expropió el 51 % de YPF (yacimientos petrolíferos fiscales) en la parte que poseía la empresa Repsol, dejando al resto de los accionistas en posesión de sus acciones sin incomodarlos. 

El periodismo, como patria locutora que se encarga diariamente de estupidizar a los pueblos planteó el tema como una cuasi guerra entre Argentina y España o como una medida stalinista de estatizar YPF. 

Nada de esto es cierto. Primero, porque Repsol, como muy bien observa Antonio Mitre [2] no es, técnicamente, ni una empresa española ni mucho menos del Estado español. El 42% pertenece a BP (british petroleum) cuando en el 2000 termina de comprar la Amoco, originaria fundadora de Repsol, el 9,5% es de la estatal mejicana Pemex. Repsol declara en España solo el 25% de sus beneficios, y solamente es ésta, la participación que puede llamarse estrictamente española. 

En segundo lugar, el gobierno argentino expropia el 51% pero ni estatiza ni nacionaliza, hablando técnicamente. Pues de este 51%, el 49% pasa a manos de las diez provincias argentinas que poseen petróleo y solo el 51% restante queda en manos del Estado nacional. 

Resumiendo entonces, el capital accionario de YPF queda constituido de la siguiente manera:

26% propiedad del Estado nacional

25% propiedad de diez Estados provinciales

24,5% propiedad del grupo Eskenazi

6,5% propiedad de Repsol

6% de la secular banca Lazard freres

5% de la banca Eton Park (Goldman Sachs, Mindich y Rosemberg)

5% de inversores no identificados

2% de la Bolsa de Valores de Buenos Aires (grupo Werthein)

Vemos como el Estado nacional posee solo el 26% y nadie nos asegura que los diez Estados provinciales funcionen al unísono y de acuerdo con él. 

Pero por otra parte, y esto es lo que nos llama la atención, el grupo financiero Eskenazi que posee en Argentina la constructora Petersen (contratista del Estado) y los Bancos de las provincias de Santa Fe, San Juan, Entre Ríos y Santa Cruz (la provincia de los Kirchner) es abiertamente pro sionista. Prueba de ello es que al salón principal de la Amia (la mutual israelita) le fue cambiado el nombre por el de “Gregorio Eskenazi”, el abuelo de Sebastián el último gerente de YPF y padre de Enrique, la cabeza del grupo. 

Además la sociedad del grupo que controla el 24,5% de YPF tiene su domicilio en Nueva Zelanda y no en Argentina. 
Si a este porcentaje sumamos el 2% del grupo Werthein más el 6 % de la banca Lazard y el 5% de Goldman Sachs, dos bancas internacionales abierta y declaradamente sionistas, vemos que el 37,5% de YPF está controlado por el sionismo internacional. 

Podrá el interventor por el Estado argentino Axel Kicillof, nieto de un reconocido rabino, lidiar en contra de los intereses de sus “paisanos” y a favor de los intereses de nuestro país? 

Es una pregunta muy difícil de responder. 
Este es uno de los motivos por los cuales la CGT sacó un comunicado avalando la expropiación de YPF pero afirmando, al mismo tiempo, “esperamos que no haya pícaros, como en la privatización, que quieran sacar provecho personal de este acto de soberanía”. Ojalá podamos recuperar el control y manejo de nuestros recursos naturales para beneficio del pueblo argentino. 

Volvamos a la cita de Perón “los capitales del petróleo son esencialmente británicos”. Y esto ha sido históricamente así, al menos en el caso argentino. País que ya antes de liberarse del dominio español había caído bajo el domino británico, pues con motivo de las primeras invasiones inglesas de 1806 y aún cuando Inglaterra fue derrotada, nos dejaron de regalo a los comerciantes y prestamistas ingleses. En 1824 el gobierno de Rivadavia pidió un empréstito a los hermanos Baring y nunca más nos liberamos de “Incalaperra”, como dice el Martín Fierro. 

Respecto del petróleo sabemos que fue descubierto en 1913 en la zona costera de la Patagonia y que en 1922 [3], y al negarse Gran Bretaña a vender gasolina para los aviones argentinos, el gobierno de Yrigoyen decide fundar YPF y pone al frente al General Mosconi quien, terminado su mandato es reemplazado por el General Alberto Baldrich hasta que el golpe de Estado de 1930 lo desplaza de la dirección de la empresa. 

En 1958 el presidente Frondizi, contradiciéndose de lo afirmado en su libro Petróleo y política abre las puertas de par en par a la inversión privada extranjera. 

En 1963, el gobierno radical de la misma raigambre ideológica de Yrigoyen, anula los contratos petroleros. Y comienza una burocratización de YPF que llega a 50.000 empleados. Llegando a ser la única compañía petrolera del mundo que daba pérdidas. 

En 1974, el gobierno de Isabel Perón nacionaliza las bocas de comercialización de petróleo. 
En 1992, bajo la nefasta presidencia Menem, se privatiza la empresa y en 1999 Repsol adquiere la casi totalidad de las acciones. 

En 2007, el grupo Eskenazi de estrecha vinculación con Néstor Kirchner, adquiere el 14,5% de las acciones que le vende Repsol y en 2010 compra otro 10%. 

Es digno de destacar que en la historia del siglo XX, ninguna empresa petrolera del mundo se ha vendido sin una guerra mediante. Ningún Estado nacional, teniendo una empresa propia, la entregó sin haber antes ido a una guerra para defenderla. 

En América del Sur, norteamericanos e ingleses desataron una guerra en 1935 entre Bolivia y Paraguay para dirimir sus cuestiones petroleras en zona del Chaco boreal. Es que habían chocado los intereses de las compañías petroleras. 

Vimos como Inglaterra nos niega a nosotros en 1922 combustible para nuestro desarrollo aeronáutico.
Modernamente las guerras de Afganistán e Irak son guerras por el control del petróleo. 

Incluso países militarmente débiles como México o Venezuela no cedieron a las infinitas presiones para privatizar sus empresas nacionales de petróleo. 

El único caso es la Argentina de Menem que vendió a precio de desgüase la petrolera, en esa época, estatal. Paradójicamente, en esa entrega estuvieron los Kirchner, él como gobernador de Santa Cruz y ella como diputada nacional. 

La vida te da sorpresas Sorpresas te da la vida. 
Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Saludemos esta medida pero estemos prevenidos. 

Sería de esperar que esta expropiación de YPF se enmarque en un plan nacional de manejo de los hidrocarburos. Que no quede en una medida coyuntural. Que no se limite a algo circunstancial como expropiar para expoliar. Qué los directores sean honestos y austeros. En definitiva, que esta medida heroica, por lo riesgosa, tomada por el gobierno nacional ayude a la recuperación de los valores patrios y al logro de la buena vida de los argentinos.

1  Ed. Fabro, Buenos Aires, 2012, pp. 9 y 11
2  Datos sobre Repsol, para reflexionar, en Internet, 17/4/12
3  Una acabada y breve exposición sobre el desarrollo de YPF es la del investigador en temas económicos y geopolíticos Carlos Andrés Ortiz 

Por Alberto Buela


SIONISTAS ANTONIO BRUFAU- ENRIQUE ESKENAZI
YPF: CRÓNICA DE UNA ENTREGA SIN PAR Y NEGOCIADOS MISERABLES

"...Los países de Latinoamérica que, como el nuestro, explotan el petróleo... deben preservar las fuentes de combustible líquido de toda influencia que no sea eminentemente nacionalista; el combustible constituye la plataforma sobre la que se levantará su futura organización industrial".General de Brigada Enrique Mosconi (1894-1940), "El Petróleo Argentino", página 219.

Aunque la entrega de la otrora orgullosa empresa nacional YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) acaecida en Septiembre de 1992 tiene su génesis en el liberal Proceso de Reorganización Nacional cuando un general, Carlos Guillermo Suárez Mason, fue puesto como presidente de aquella para crearle déficit y, en respuesta a la política económica de los Estados Unidos, venderla porque "achicar el Estado es agrandar la Nación", todavía hoy, 2008, esa gigante corporación sigue siendo objeto de viles negociados porque, como se sabe, ninguna empresa petrolera da pérdidas -amén de la destrucción local que se hizo de YPF, claro está-.El empresario y hebreo Enrique Eskenazi, acaso uno de los empresarios de mayor ligazón con el clan Kirchner-Fernández Wilhelm, casi a finales de Diciembre de 2007 obtuvo el 14,9% de las acciones de Repsol-YPF, gracias a un acuerdo del que hacía varios meses se venía hablando que se podía llegar a concretar. Veamos, a continuación, algunos pormenores de esta adquisición accionaria:

El Grupo Petersen, cuyo presidente es el empresario kirchnerista Enrique Eskenazi apenas desembolsó de dicha adquisición el 10% del valor total. En un memorando de entendimiento entre las autoridades de Repsol-YPF y el Grupo Petersen, éste logró de "determinadas entidades financieras de prestigio internacional un compromiso irrevocable de financiación de la transacción". Según el periódico "La Nación", algunos bancos financistas de aquella son el Credit Suisse, de Suiza; el PNB Paribas, de Francia; la Goldman Sachs, de Estados Unidos y el Banco Itaú, de Brasil.
Que, a su vez, el memorando reconoce que la propia petrolera española Repsol-YPF financiará a Eskenazi con un préstamo de U$S 1.015 millones, casi la mitad del total de la operación.

Enrique Eskenazi, luego de finalizada esta transacción, la cual contempla otra adquisición accionaria que llegaría a un total de 25%, queda designado como vicepresidente de YPF, y como presidente estará el español Antonio Brufau.

Nada se informó -señala una nota aparecida en "La Nación" el sábado 23 de Diciembre de 2007- sobre qué garantías dio Eskenazi para conseguir que bancos de prestigio internacional lo financien.

ENRIQUE ESKENAZI Y EL GRUPO PETERSEN, BENEFICIADOS CON LAS PRIVATIZACIONES MENEMISTAS

Corrían los 'años locos' menemistas, la Argentina se vendía vertiginosamente, mientras todo era una locura, una quimera. El empresario Enrique Eskenazi entra al mundo financiero en 1995 con la compra del Banco de la Provincia de San Juan, entonces en pleno proceso de privatización bajo el menemato. En la actualidad, el Grupo Petersen tiene en dicho banco una participación del 51,4% del paquete accionario.

En 1996 Eskenazi conoce a quien por esos años era Gobernador de la provincia de Santa Cruz, estamos hablando de Néstor Carlos Kirchner. Este acercamiento surge cuando el delincuente Kirchner se decide a privatizar el Banco de la provincia santacruceña. Al cabo de dos años, en 1998, Enrique Eskenazi obtiene el 51% del banco provincial.

Pero hay otro dato más sobre cómo el empresario Eskenazi ha saltado, en apenas unos años, a la tapa de todos los medios gracias a una meteórica carrera en las finanzas: es él quien administra los 600.000.000 de dólares norteamericanos que la provincia de Santa Cruz adquirió por las regalías que le tocaron cuando se remató YPF, desde 1992 a 1996.

¿QUIENES GANARON Y QUIENES PERDIERON CON LA ENTREGA DE YPF?
Portada del diario "Clarín" del viernes 25 de Septiembre de 1992. Según decían, lo sacado en la entrega de YPF serviría para pagar jubilaciones...
Una pequeña nota periodística de Julio de 2004 señalaba lo siguiente sobre los que lucraron con la entrega de YPF:
"En 1992, Domingo Cavallo era ministro de Economía y reconoció una deuda con Santa Cruz por regalías mal liquidadas a cambio de que la provincia se comprometiera a apoyar la sanción de la ley 24.145 sobre la provincialización de los yacimientos y la privatización de YPF."
"Un año después, el Estado (era presidente Carlos Menem) depositó en favor de la provincia en la Caja de Valores S.A. 654 millones de dólares en bonos, contando retenciones, regularizaciones e intereses.
"Kirchner compró acciones de YPF por unos 290 millones de dólares, a 19 dólares cada acción. Seis años después vendió las acciones a un valor de 44,78 y obtuvo unos 660 millones de dólares. Después compró títulos de deuda, acciones en empresas de primera línea y puso plazos fijos en el exterior".

Negocios pingües que le dicen...

El jueves 4 de Mayo de 1995, un atentado aéreo terminaba con la vida del empresario José Estenssoro, el último presidente de YPF antes de transformarse en capital foráneo. 

Ocurrió en Quito, Ecuador, y nunca se intentó investigar por qué cayó la aeronave que lo trasladaba.

La hija de Estenssoro, María Eugenia Estenssoro, en una editorial escribió en 2006 para el periódico liberal-conservador "La Nación" explicaba lo siguiente sobre la sospechosa muerte de su padre: "...Hace once años, cuando mi padre murió en un accidente aéreo, al que muchas personas señalan como un atentado, la situación era completamente distinta. Como presidente de YPF, él había tomado la decisión de convertirla en una compañía líder. Tras alcanzar cifras récord de producción, exploración y ganancias, la empresa había encarado un ambicioso plan comprando yacimientos en Rusia, Asia, África, América Central y del Sur. La visión era que YPF fuera la nave insignia de una integración petrolera de América del Sur. Este proyecto ya estaba en marcha, lo que explica que en el mismo avión muriera Juan Pedrals, presidente de la ENAP, la petrolera estatal de Chile, con quien iban a conversar con las máximas autoridades ecuatorianas...".

Foto en la que se ven, de izquierda a derecha, los siguientes: Jorge Taiana, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, y Oscar Isidro José Parrilli. Tres delincuentes tres.
OSCAR ISIDRO JOSÉ PARRILLI, ALTO E INFAME TRAIDOR A DIOS Y LA PATRIA. PRONTUARIO DEL DELINCUENTE

Cuando se privatizó y desnacionalizó YPF, Parrilli era diputado nacional por la provincia de Neuquén. Dicho cargo lo ostentó desde 1989 a 1993.

Durante el debate que finalizó en la privatización de YPF, sostuvo: "No pedimos perdón por lo que estamos haciendo (...) Esta ley servirá para darle oxígeno a nuestro gobierno y será un apoyo explícito a nuestro compañero Presidente [Menem]".

Néstor Carlos Kirchner (2003-2007) lo designó Secretario General de la Presidencia de la Nación.
Cristina Fernández Wilhelm de Kirchner lo volvió a confirmar como Secretario General de la Presidencia de la Nación, en Diciembre de 2007.

Agencia Informativa Ciriaco Cuitiño

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