viernes, 7 de septiembre de 2012

LONARDI: SU REVOLUCIÓN Y SU GOBIERNO



Antecedentes: No sé si Lonardi y Perón fueron amigos, pero, como buenos vecinos (vivían en el mismo edificio) y camaradas solían reunirse para comer y a caminar por la vecindad y casi siempre bajo la grata compañía de sus mujeres, Perón estaba casado con Aurelia Gabriela Tizón (fallecida en 1938). Por disposición castrense los dos camaradas se despidieron y cada cuál siguió el rumbo asignado.

Incidente con Chile: Perón es enviado a Chile para realizar espionaje sobre el potencial bélico chileno, la inteligencia chilena se da cuenta de la maniobra, pero, decide esperar el momento oportuno para desenmascarar a los militares argentinos que operan en Chile. Perón se da cuenta que lo iban a apresar y parte para Argentina con buena información, pero, Perón hace silencio y en Chile quedan varios cómplices suyos a la espera de nuevas órdenes. En Argentina, Perón (omitiendo que la operación estaba a punto de ser descubierta) sugiere a sus superiores con varios argumentos que envíen a otro camarada para terminar el “trabajo”, la cúpula acepta y envía a Lonardi. A poco de llegar a Chile Lonardi cae en la trampa y es detenido junto al resto de los argentinos que hicieron inteligencia con Perón, Lonardi en verdad ignoraba sobre ésta operación secreta y pensó que reemplazaba momentáneamente a Perón en las labores de intercambio y buena amistad con Chile. Tras la detención de los argentinos se produce un escándalo en Chile, en la cárcel chilena Lonardi se entera (gracias a los espías argentinos detenidos) de la omisión y mala jugada de Perón. Después de semanas, Lonardi y el resto vuelve a Argentina y es procesado, Lonardi implora y se salva de la destitución total y aunque pudo limpiar su buen nombre y honor queda profundamente resentido con el ocultamiento de Perón. Del incidente chileno Perón quedó indemne y su carrera siguió en aumento.

Primer alzamiento en el gobierno CONSTITUCIONAL de Perón

En 1951 había tres focos de conspiración en el Ejército, es decir: el viejo General Menéndez; Aramburu y Lonardi, al no congeniar estos jefes, Menéndez pasó improvisada e irresponsablemente a la acción. El viejo Menéndez fracasó y marchó preso junto a un siniestro y traicionero jovencito que luego sería el VERDADERO hombre fuerte de la Revolución Argentina de 1966-73 (Lanusse). Lonardi apoyó el golpe, y aunque no participó efectivamente también fue encarcelado. Aramburu seguía conspirando en soledad y buscando el momento perfecto, aunque, dicho momento nunca llegó, ni siquiera cuando Lonardi le propuso unir fuerzas desde el encierro (a través de su mujer Mercedes como emisaria) y tampoco cuando fue excarcelado y pasado a retiro. Así las cosas, seguían en carrera dos focos, el de Aramburu y el de Lonardi (Retirado).

La furiosa Marina de Guerra anti-peronista entra en acción: 

Guste o no, el primer gobierno de Perón fue bueno, pero, en la segunda presidencia la cosa cambió. Después de la muerte de Evita el adoctrinamiento social aumentó en todos los sectores y fue asfixiante. Sin embargo, Perón tuvo un enemigo externo (New York) y otro interno (La Masonería invisible), ambos trabajaron efectiva y sincronizadamente para fogonear a los militares del Ejército y Marina y meritoriamente a la escéptica Iglesia Católica, éstos militares y clérigos engañados por fuerzas apátridas hicieron lo propio inconscientemente con sus seguidores (ignorantes TODOS de la trama externa). El 16 de Junio se produce un bombardeo hacia la Casa de Gobierno para matar a Perón, es mentira que el objetivo era la Plaza de Mayo más la Rosada, el problema fue el mal tiempo; la improvisación y la irresponsabilidad. La Marina no quería matar más que a Perón. Luego la vendetta hacia las Iglesias fue lamentable y fatal (al igual que la Kristallnacht en represalia por el asesinato del diplomático Ernst von Rath a manos del israelita Herschel Grynszpan). La poderosa Marina que ya venía siendo vigilada, ahora comenzaba su desmantelamiento total y definitivo.

Comienza la Revolución Libertadora

El General (RE) Eduardo Lonardi era un hombre recto; honesto; ultra-católico, ejemplar padre de familia y amante de su Patria. A Lonardi nunca lo motivó el odio; la venganza o la revancha y, sobre el viejo incidente chileno guardaba solamente resentimiento y repugnancia hacia Perón, la prueba fue su corto gobierno, que veremos en el epílogo. Y sin embargo, Lonardi era anti-peronista por la forma de gobernar de Perón. Después del individual ataque de la Marina Lonardi habla secreta e infructuosamente con Aramburu. Luego hay una reunión secreta entre Lonardi y miembros de la Marina como los Capitanes de Navío Arturo Rial; Jorge Palma; Carlos Sánchez Sañudo y el de Fragata Aldo Molinari. De dicha reunión nació y prosperó la Revolución Libertadora (sin Aramburu y Rojas como se cree comúnmente). Lonardi viaja con su Señora Mercedes de “vacaciones” a Córdoba y los marinos mencionados eligen días antes de la Revolución al único Almirante que tenían disponible, lamentablemente fue Rojas. El 16 de Septiembre La Flota zarpa rumbo a Buenos Aires y Lonardi vence a un batallón leal en Córdoba. Insólitamente Aramburu se incorpora a la Revolución de Lonardi y de los citados marinos (sin Rojas). Pero, las fuerzas leales a Perón (el grueso del Ejército) están acorralando con maniobra de pinzas a Lonardi en Córdoba. Lonardi afirma que no se rendirá y que será un honor morir en combate. Entonces actúa por fin Rojas como Almirante y lanza pesadas amenazas, éstas se van cumpliendo cuando destruye una refinería costera.

Perón y un enigma histórico: dicho enigma sin resolver fue que Perón tenía TODO para ganar, la mayoría del Ejército le era leal y también podía contar como último recurso con la C.G.T. y sin embargo se dejó vencer (un misterio sin resolver).

Epílogo: Lonardi asume como Presidente de facto de la Argentina. Con sinceridad dice: “Ni vencedores ni vencidos”.

Es mentira que Lonardi era débil, puesto que él fue el Jefe Supremo de la Revolución Libertadora y los villanos liberales (lacayos de los apátridas externos) lo derrocaron vilmente justamente por que él modificó poco de la política peronista (el Gral. peronista Valle actúa luego de ser depuesto Lonardi). Recordemos que Lonardi respetó la Constitución de 1949; no intervino la C.G.T. y por tanto se respetó el cadáver de Evita, entre otras cosas. Lonardi liberó de la cárcel al viejo Menéndez y también liberó y nombró como Jefe de Granaderos a Lanusse. Cuando el grupo de villanos se dirigieron a la Rosada para expulsar al Presidente de facto, éste con gran asombro sintió repugnancia; amargura y traición al ver entre el grupo liberal a los desagradecidos Lanusse; Rial; Palma y otros amnésicos. Éste grupo se apoderó de la Revolución de Lonardi y la convirtió en la Fusiladora.Un mes después se agravaba la salud de Lonardi y sin embargo pudo ver los desastres del nuevo gobierno. Lonardi murió el 22 de Marzo de 1956 a causa de un derrame cerebral.

Profecía de Lonardi: “La política que ustedes propugnan fortalecerá el peronismo, en forma tal que no sería extraño que dentro de seis meses estuviera nuevamente Perón en la Casa de Gobierno, o una guerra civil asolará el país.”
Dos frases de Lonardi: “Sin libertad y sin honor la vida no merece vivirse” y “Debemos combatir por igual a liberales y marxistas que deconstruyen por igual Nuestra Nación, convirtiéndola en mera factoría”.

Por Mario M. de La Plata
Agrupación Patriótica Aurora

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