sábado, 1 de diciembre de 2012

ISRAEL ODIA AL MUNDO: AHORA AMPLÍA COLONIAS


Mirada. Un palestino enmascarado observa desde una roca la colonia israelí de Halamish, en los territorios palestinos, tras el voto en la ONU







Es en represalia por el reconocimiento como Estado a los palestinos. Construirá 3.000 viviendas en una zona muy sensible porque el nuevo barrio dividirá al territorio de Cisjordania. Rechazo de EE.UU.
Un día después de la resolución que acepta a la Autoridad Palestina como Estado Observador en la Asamblea General de la ONU, el gobierno israelí decidió el descongelamiento de un plan habitacional para la construcción de unas 3.000 viviendas en Jerusalén Oriental y los territorios de la Margen Occidental, Cisjordania.
Se trata de un programa dormido de la época del ex primer ministro Itzjak Rabin, en los años ‘90, pero que todos los jefes de gobierno desde entonces, incluido Ariel Sharon, considerado “una topadora de la construcción en los territorios”, se habían abstenido de activar.
Las viviendas se ubicarán entre Jerusalén y el asentamiento de Maalé Adumim, al este, de modo de tender a unir ambas urbes, lo cual limitaría la continuidad territorial palestina. Es la zona conocida como E-1 que estrictamente la ONU y la Casa Blanca exigieron históricamente que no sea colonizada para evitar un daño flagrante a un futuro Estado palestino. 
Tanto el premier Benjamin Netanyahu como sus antecesores, Ehud Olmert y Sharon, habían dado su compromiso al presidente norteamericano de turno de no construir en este territorio. Con la aprobación del programa, de efectuarse, el actual premier israelí estará quebrando su promesa a Barack Obama.
El Departamento de Estado norteamericano, que anteayer había criticado la resolución de la ONU a favor de los palestinos, condenó ayer la represalia israelí. “Medidas como esta provocan daño y ponen obstáculos a la reanudación de las negociaciones y a la consecución de la solución de dos estados”, dijo una alta fuente en Washington.
La portavoz de la cancillería, Victoria Nuland, agregó que “nuestra posición acerca de la construcción en los asentamientos y en Jerusalén Oriental es conocida; mantenemos nuestro equilibrio en nuestra preocupación respecto de medidas unilaterales”.
Una fuente del gobierno israelí, por su parte, explicó al matutino Haaretz que “la continuación de la construcción se efectúa de acuerdo con el mapa de intereses estratégicos de Israel”. La misma fuente agregó que el gobierno impulsará la construcción de otros tantos miles de viviendas en el resto de los territorios y que se prevén medidas de represalias adicionales.
El ministro de Medio Ambiente Guilad Ardan (Likud) justificó la medida: “Esta decisión tiene por objeto demostrar que quien pensaba que la resolución de la ONU serviría para crear un Estado palestino terrorista y afectar los intereses de Israel se equivoca”.
En la Autoridad Palestina condenaron la decisión israelí. “Es una bofetada a todo el mundo que eligió votar a favor del Estado palestino”, dijo Nabil Abu Rudeina, portavoz de la Autoridad Palestina. “Esta medida profundizará el aislamiento internacional de Israel, luego de que el mundo entero se expresara a favor de poner fin a la ocupación, al votar ayer (por anteayer) por la creación de un estado palestino en las fronteras de 1967”. Saeb Erekat, jefe del equipo negociador palestino fue más lejos: “Esto demuestra que no hay interlocutor válido para la paz en la parte israelí ”.
Voceros de la oposición en Israel condenaron enérgicamente el anuncio gubernamental. “La construcción en Jerusalén no está en discusión, y es incluso parte del Plan Clinton, pero la construcción en los territorios ahora es inaceptable. Mientras que luego de la votación en la ONU el gobierno de Netanyahu intentó relativizarla como un acto meramente simbólico, gritando a los cuatro vientos que nada cambiará en el terreno, esto es meter un dedo en el ojo y aumentar las llamas del conflicto. Ya quedó demostrado que aumentar las llamas nunca juega a nuestro favor. Es además un error táctico en sí mismo, pues agiganta el logro palestino en la ONU, cosa que el gobierno quería evitar”.
Varios analistas israelíes coincidieron en que tanto palestinos como israelíes han ingresado ahora en una vía de colisión política.

Fte: Clarin.com

ISRAEL ODIA AL MUNDO


En represalia por lo aceptación de Palestina en la ONU por votación de la mayoría de los países del mundo, Israel decidió reactivar la construcción de 3000 viviendas en una zona que limita aún más al territorio palestino.

El título es fuerte, pero comienzan a acabarse los adjetivos para las actitudes que toma el gobierno israelí. Digo “odia” porque está enojado con el mundo a tal punto que responde con acciones aún más condenables. Parece importarle cada vez menos la ONU.

El proyecto de viviendas había visto la luz en lo 90s, pero desde ese entonces los gobiernos no se habían atrevido a ejecutarlo debido a que lo consideraban “una topadora en construcciones” y hasta acordaron con Estados Unidos no ejecutarlo durante todo este tiempo.

Pero la furia tras la aceptación de Palestina como Estado Observador en la ONU logró que hasta olviden ese acuerdo con los norteamericanos. ¿Qué dirá Obama al respecto? Probablemente ya tengan todo preparado y sólo estemos viendo un escenario montado, nunca se sabe.

El ministro de Medio Ambiente Guilad Ardan dijo: “Esta decisión tiene por objeto demostrar que quien pensaba que la resolución de la ONU serviría para crear un Estado palestino terrorista y afectar los intereses de Israel se equivoca”.

Lo que está claro es que el hostigamiento permanente de un estado a otro comienza a ser condenado por la mayoría del mundo, algo que no pasaba hace varios años atrás. La perspectiva sobre el conflicto es diferente y quizás estemos viendo cómo la verdad por fin se abre paso.


lucasraffablog.wordpress.com

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