lunes, 25 de febrero de 2013

"ACUERDO ARGENTINA IRÁN": DE LA NERVIOSIDAD A LA HISTERIA, Y DE LO EXTRAÑO A LO CÓMICO

Por gentileza del Dr. Juan Gabriel Labaké (*)

En mi nota anterior dije que el acuerdo con Irán había generado una sugestiva nerviosidad en sus detractores, que  los estaba llevando a oponerle objeciones muy extrañas.
En la semana que ha transcurrido desde que publiqué dicha nota, la nerviosidad parece haber dado lugar a la histeria, y las objeciones han dejado de ser extrañas, para incursionar en el terreno de lo cómico.
El alarmante clima de histeria que reina hoy alrededor del Memorando de Entendimiento tuvo su clímax en la audiencia convocada por el plenario de comisiones del Senado para darle tratamiento legislativo y escuchar a las partes interesadas. De tratamiento legislativo (es decir, de debate sobre los aspectos jurídicos legales del acuerdo) hubo poco, y las partes no se escucharon entre sí: prefirieron la diatriba y, en algunos casos, la demagogia.
La comicidad de que hablé más arriba quedará demostrada al analizar las nuevas objeciones.
Tal como hice en mi nota anterior, me circunscribiré a las objeciones publicadas por los dos diarios de mayor circulación nacional, y no mencionaré el nombre de sus autores.
Veamos:
Las nuevas objeciones

1.- La Argentina pondrá en manos del sospechoso Irán la resolución del atentado a la AMIA. La Comisión de la Verdad tendrá cinco miembros. Dos serán nombrados por la Argentina, dos por Irán, y el quinto deberá tener la aprobación de Irán (del principal editorialista político del diario La Nación de los domingos).
Lo cito en primer lugar porque el más notorio caso de un argumento cómico.
Según este muy particular editorialista dominical, el quinto comisionado, al parecer, no deberá tener la aprobación de la Argentina…, sólo la de Irán. Y la remata con otra acabada muestra de comicidad:
La hábil diplomacia iraní se ocupará de que ese quinto miembro… sirva a sus intereses. Tres a dos a favor de Irán.
¿Serán tan hábiles los diplomáticos iraníes y tan inservibles los nuestros? ¿O es que el espíritu de Minguito, en su recordado personaje de periodista de “La voz del rioba”, se ha infiltrado en el editorialista del diario La Nación? ¿Cómo se explica tanta falta de seriedad?
Si el diario La Nación, que se caracterizaba por la circunspección (aunque sea sólo aparente) en los apoyos y la sutileza en las críticas, ha llegado a ese extremo es porque las cosas se le deben estar poniendo muy turbias a sus defendidos. Quizás sepan que algo muy delicado y comprometedor les espera cuando la investigación del caso AMIA sea “revisada” por la Comisión de la Verdad, como reza el acuerdo. Los Dres. Nisman y Canicoba Corral algo saben de eso. La DAIA y la AMIA, también.  Todo tiempo pasado habrá sido mejor para todos ellos.

2.- Los acusados de un crimen serán también fiscales y jueces del crimen (de la editorial política dominical ya comentada).
Eso es falso. Los ocho iraníes fueron acusados del crimen, es cierto, pero sus acusadores no enviaron una sola prueba que respaldara tan grave acusación. El fiscal iraní, en su respuesta, reclamó que se les remitieran las pruebas,  pero el Dr. Nisman, avalado por el Dr. Canicoba Corral, se niega a hacerlo  y a decir, siquiera, si tiene  esas pruebas. La verdad es que no existen. Por ello, la causa está totalmente paralizada desde hace casi cinco años (desde 2008). Con este acuerdo se intenta destrabarla, con la muy sugestiva y cerrada oposición de las querellantes DAIA y AMIA.
Por otro lado, los iraníes no serán ni fiscales ni jueces, sólo tendrán el elemental derecho a ser escuchados por alguien imparcial. Los Dres. Nisman y Canicoba Corral han dado sobradas pruebas de que no lo son, como consta en el expediente y, sobre todo, en la nota de Página/12 que transcribo más abajo. Además, nuestros funcionarios judiciales podrán interrogar a los ocho iraníes, y la información  que logren podrán  usarla para, una vez regresados a la Argentina, citar a los ocho iraníes para indagarlos… si aparece alguna prueba, claro está. Y ése sigue siendo el meollo de la nerviosidad, de la histeria y de la comicidad en que muchos están cayendo: saben que no aparecerá prueba alguna, porque nunca la hubo, ni las ha. Si la hubiere, los Dres. Nisman y Canicoba Corral, la AMIA, la DAIA, la prensa que los apoya acríticamente y con sospechosa vehemencia estarían felices con  el acuerdo. Porque podrán interrogar a los “culpables”, con  la garantía de cinco juristas extraños al caso y de renombre internacional, que darán seriedad total al acto (ellos mismos han presionado para que nuestro país designe al juez español Baltazar Garzón entre los cinco). Para quien está diciendo la verdad, esa oportunidad es un regalo del cielo. El drama es de quienes mintieron y por eso los invade la nerviosidad y la histeria, y llegan a utilizar argumentos cómicos arriesgándose a hacer el ridículo.
No solo eso: si, de los cinco comisionados, los habilísimos negociadores iraníes lograran elegir a tres, significa que habrían engatusando a nuestros “infradotados” o traidores diplomáticos. La conclusión es dura, pero ineludible a la luz de lo que afirma el editorialista político de La Nación, porque si los diplomáticos de un  “régimen teocrático y terrorista” (o sea, de cuarta…) los engatusan en algo tan importante, es porque son infradotados o traidores, no hay otra posibilidad.
Pero, suponiendo, en un rapto de fantasía, que los nuestros se dejen engatusar por los diplomáticos de un régimen de cuarta, y los iraníes ”nos ganen el partido 3 a 2”. En ese caso, nos quedaría la garantía de los Dres. Nisman y Canicoba Corral, que estarán presentes y podrán denunciar ante el mundo que la Comisión está ocultando la verdad. Y podemos estar seguros de que los Dres. Nisman y Canicoba Corral detectarán en el acto cualquier intento de ocultarnos la verdad, ya que son especialista en esa materia: llevan muchos años ocultándola ellos en esta causa.

3.- ¿Para qué le enviarían el acuerdo a Interpol si no fuera para dejar sin efecto la persecución de los iraníes? (del mismo editorialista).  
No hay misterio alguno en ello, a pesar de lo que diga el preocupado editorialista dominical. En efecto, el tratado de creación de Interpol,  que la Argentina ha suscripto y ratificado hace años, establece que las partes deben informar a ese cuerpo policial toda novedad sobre quienes pesan las órdenes de captura. Interpol es quien decide, luego, si tales novedades ameritan suspender o dejar sin efecto las órdenes citadas.
En el supuesto de que las suspenda o deje sin efecto, ¿cuál es el drama? ¿Se fugarán de Irán los funcionarios iraníes, digamos, sus ministros, diplomáticos y aún  su ex presidente…? ¿No suena cómico -o ridículo- eso?
Por otro lado, si el acuerdo no contemplara esa notificación, Interpol podría actuar de oficio y decidir lo que creyera adecuado.  Así lo hizo cuando el ex juez Galeano fue separado por sus actos de corrupción: Interpol levantó de inmediato aquellas órdenes de captura “por haber sido solicitadas por un juez ilegítimo”.
Para completar el punto, si los Dres. Nisman y Canicoba Corral encontraran -¡algún día!- una prueba (es decir, una aguja inexistente en un pajar de fantasía), en el acto podrían solicitar nuevamente a Interpol las capturas del caso, en la seguridad de que los funcionarios de Irán todavía seguirían en Irán… No hay que procurarse por eso, sino por conseguir alguna prueba… alguna aguja inexistente en el pajar creado por la fantasía de los dos ocultadores funcionarios judiciales. Y estoy esperando, con creciente ansiedad e interés, que los Dres. Nisman y Canicoba Corral me inicien una querella criminal por calumnias… si se sienten calumniados

4.- Si Interpol emitió las órdenes de captura es porque las analizó en profundidad (de un especialista israelí entrevistado por Clarín).
Falso. Interpol, por su Tratado de creación, para darle curso a un pedido de captura sólo puede y debe constatar que éste cumpla con los requisitos meramente formales, sin entrar a considerar la prueba de culpabilidad.

5.- El gobierno nacional está poniendo una fuerte presión sobre los parlamentarios oficialistas para que ratifiquen lo más rápido posible el acuerdo (de ambos diarios y en numerosas ocasiones).
 Esa queja, en boca de quienes hace sólo diez días atacaban el acuerdo porque le permitiría a ambos gobiernos alargar “sine die” la causa AMIA, suena a demasiada hipocresía. Nuevamente: palos porque el Memorando boga, y palos porque no boga.

6.- Nos pusimos de rodillas frente a Irán (de un senador norteño).
Seguramente ese senador leyó antes al citado editorialista dominical futbolero, que aseguró que Irán nos metió 3 goles, y nosotros sólo 2…y se lo creyó.
¿En qué y por qué nos habríamos puesto de rodillas frente a Irán si todo es igualitario, y ellos, por si fuera poco, aceptan que le demos otra oportunidad a los Dres. Nisman y Canicoba Corral para ver, si después de 19 años…, encuentran alguna vez la aguja en el empajar que no existe?

7.- Con el acuerdo se está cometiendo una gravísima irresponsabilidad institucional (de un senador del oeste vitivinícola).
El acuerdo fue suscripto por el Poder Ejecutivo, como corresponde institucionalmente, ahora será ratificado por el Poder Legislativo, como corresponde institucionalmente, y debimos llegar a ello debido a la irresponsabilidad de los funcionarios judiciales que enviaron el exhorto a Irán con una acusación tan terrible como irresponsable (por no tener pruebas), ¿Cuál sería la irresponsabilidad institucional al tratar de arreglar ahora el entuerto fenomenal armado por los Dres. Nisman y Canicoba Corral? ¿Es responsable, institucionalmente hablando, que los senadores de la Nación se opongan a ese arreglo a que nos obliga la irresponsabilidad de dos funcionarios judiciales?

8.- Que el vocero de la Cancillería iraní dijo que sus funcionarios no serán indagados (cantinela repetida por muchos).
Hay que reconocer que el susodicho vocero estuvo muy poco feliz. Debió aclarar que serán interrogados, pero no indagados.
Pero lo real es que el propio canciller de Irán salió rápidamente a aclarar que su país cumplirá íntegramente el acuerdo. Los detractores del acuerdo adujeron, entonces,  que el citado canciller no había dicho expresamente que sus funcionarios asistirían al interrogatorio. Pero, el acuerdo establece ese interrogatorio para los ocho iraníes, de modo que la aseveración del canciller iraní de que su país lo cumplirá, significa necesariamente que sus funcionarios asistirán  a la audiencia y serán interrogados.
Otro equívoco, seguramente intencionado a esta altura del debate, es la de confundir y usar promiscuamente los términos interrogatorio e indagatoria. La distinción entre ambos términos, y la imposibilidad de que en la audiencia del caso se pueda indagar a los iraníes, en lugar de interrogarlos solamente, ya fueron tratadas en mi primera nota sobre este tema.  Ello me exime de entrar en detalles ahora.

9.- No veo posible que esos interrogatorios lleguen a efectuarse (del citado especialista israelí entrevistado por Clarín)
Las declaraciones del canciller iraní, ya citadas, desmienten esa ligera y gratuita aseveración del especialista israelí.

10.- La labor de la Comisión podría resultar en una especie de absurdo reconocimiento de que el proceso judicial argentino ha tenido fallas de peso (del editorial “oficial” del diario La Nación).
El proceso abierto (el acuerdo) desembocaría en la exculpación de Irán (del editorialista político principal de Clarín).
¡Sugestiva coincidencia de ambos diarios en ese temor…!
Si ello ocurre, lo absurdo (y bochornoso) del caso no será que la Comisión de la Verdad llegue a esa conclusión, sino que nuestros funcionarios judiciales, desde el Dr, Galeano, hasta los Dres. Nisman y Canicoba Corral, hayan inventado ese proceso judicial con fallas de peso…
Y lo sintomático del asunto es que los diarios Clarín y La Nación tengan miedo de que eso se descubra… Nada dicen, en cambio, sobre la conducta de los responsables de tal proceso.

11.- Este tratado puede ser el punto final de la causa (de una familiar de las víctimas).
Con el respeto debido al dolor de los familiares de las víctimas, debo decir que:
      11.1.- En realidad, el acuerdo puede ser el principio de la causa, porque la que existe no merece el nombre de causa judicial, al menos no en serio.
      11.2.- La causa tuvo puesto su punto final desde el momento en que se abrió, cuando EE. UU. e Israel dijeron que “ya sabían que habían sido los iraníes”, y por ello se abandonó y se prohibió seguir cualquier otra pista, vulnerando así el principio elemental de la investigación criminalística de que “todos son sospechosos prima facie”.

12.- La histeria que invade a quienes atacan al acuerdo, por temor a sus resultados “adversos”, se ve reflejada en el diario La Nación del domingo 17-2-13. Ese matutino publicó en tal fecha dos editoriales y cuatro notas más para atacar al Memorando de Entendimiento. Seis artículos sobre el mismo tema en una sola edición. Hace 40 años que leo La Nación. Nunca vi en ese diario tanto ensañamiento.
Por algo será.

Como complemento, difundo a continuación la carta que envié a la presidente, Sra. de Kirchner.
También difundo la invitación que formulé a los tres juristas que asesoran a la AMIA y a la DAIA, para que los cuatro debatiéramos serenamente y desde la óptica jurídica, sobre las bondades o defectos del Memorando de Entendimiento. Lamentablemente, ninguno de los tres juristas me ha respondido aún, a pesar de que ya pasaron cinco días desde que les formulé la invitación.

Del Viso, 17-2-13.
(*) Abogado. Diputado nacional (1973/1976). Embajador (1989/1992). Abogado  defensor de Isabel Perón en los juicios del Proceso Militar. Abogado defensor de Alberto Kanoore Edul en el caso AMIA.  

Buenos Aires, 13 de febrero de 2013

A la señora
Cristina Fernández de Kirchner
Presidente de la Nación
S/D
De mi consideración:

Personalmente, estimo que los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel, junto con  la usurpación de nuestras Islas Malvinas por una potencia de la OTAN, y la deuda externa, son las tres cuestiones fundamentales que nos colocan en medio del escenario internacional donde se decidirá el equilibrio de poder en el mundo del siglo XXI. Ello nos exige a los argentinos que, entre todos, como Nación, resolvamos en los próximos años esas tres cuestiones de la mejor manera posible. Estamos, con  toda seguridad, ante cuestiones de Estado y no simplemente políticas, y menos aún partidarias.
No tengo duda alguna de que el Memorando de Entendimiento nos permitirá alcanzar una solución razonable y justa en el caso del atentado a la AMIA, y así desactivar buena parte de la primera de las tres cuestiones de alcance estratégico mencionadas.
Por ello, y al margen de toda postura política partidaria, del signo que fuere, deseo hacerle llegar mis felicitaciones por la firma del Memorando de Entendimiento con Irán, y por sus actuales gestiones para darle a ese instrumento el respaldo legal que todo tratado internacional requiere. Por mi parte, haré todo lo que esté a mi alcance para que este acuerdo logre totalmente sus patrióticos objetivos.
Asimismo, en mi carácter de abogado defensor de uno de los imputados en la causa AMIA, el señor Alberto Jacinto K. Edul, le sugiero respetuosamente que, a la audiencia a celebrarse en Teherán, según lo establece el Memorando de Entendimiento, se permita asistir como observadores a las querellas (AMIA, DAIA y familiares de las víctimas), así como a los imputados. Dicha medida, que seguramente no significará una asistencia demasiado numerosa, ayudaría a calmar la lógica ansiedad de quienes sufrieron la pérdida de un ser querido, y la intranquilidad de quienes, como mi defendido, hace  casi 19 años soportan una injusta situación de incertidumbre.
Con  la esperanza de haber contribuido en algo al buen éxito de su gestión en este caso, la saludo con mi mayor respeto y cordialidad.
Juan Gabriel Labaké
--- o ---
13-2-13

Estimados doctores
Pablo Lanusse
Luis Moreno Ocampo
Daniel Sabsay
Ayer entregué en la Casa Rosada la carta personal, que va más abajo, dirigida  a la señora presidente de la Nación.
Es conocida mi posición crítica hacia muchas de las medidas y de las conductas –políticas y éticas- que adopta el gobierno nacional.
Pero, como lo digo en mi carta, estamos frente a una de las cuestiones de Estado de máxima importancia y de profundas consecuencias estratégicas, por lo que ella debe ser tratada por encima de las reyertas políticas partidarias.
He ahí el motivo de mi apoyo y aliento a la Sra. de Kirchner para que lleve a buen término el acuerdo con Irán.
Por otro lado, el apasionamiento político, los afectos en juego y la poca y nula información jurídica que se tiene sobre esta cuestión han producido el peor de los escenarios: los insultos y el sectarismo han reemplazando al diálogo civilizado, y el objetivo de ganar unos votos o una discusión ensordecedora se está imponiendo sobre la búsqueda de la verdad y la justicia.
Por eso, invito a ustedes a reunirnos los cuatro en una mesa redonda o debate jurídico, ya que somos profesionales entendidos en el tema,  para que,  a través del medio  de comunicación y con el moderador que ustedes consideren más adecuado, dialoguemos sobre la constitucionalidad, la efectividad y las consecuencias procesales del Memorando en cuestión. Si ustedes consideran que el temario debe ser más amplio, no tendré inconvenientes en aceptarlo.
Creo que ese debate sería muy positivo en este momento.
A la espera de sus novedades, los saludo muy cordialmente.

Juan Gabriel Labaké

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