miércoles, 6 de marzo de 2013

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA



Se ha vuelto habitual que el 8 de marzo se realice un homenaje a la mujer, realizando reconocimientos de diferente índole. Hay todo un estallido mediático de alabanzas y congratulaciones hacia el sexo femenino y de alguna forma la publicidad se enrumba hacia motivar a todos para entregarles algún detalle. Ellas reciben casi siempre, muy entusiasmadas, tales agasajos, pues en estos está aparentemente implícito el reconocimiento su papel en la sociedad.  Todo esto estaría muy bien, si la celebración no ocultara los hechos reales con los cuales se determina el comportamiento frente a la Mujer. 

Si, sobretodo, la publicidad dirigida por la mayoría de quienes dicen solidarizarse con la mujer, no estuviera dirigida básicamente a utilizarla. Si se exaltara principalmente a la mujer por lo que Es y no por lo que HACE o TIENE, como es el caso de los atributos corporales, si se señalara cuánto vale por sus principios no por lo que MUESTRA o insinúa poder mostrar. El hombre debe a las mujeres principalmente agradecimiento y tiene sobradas razones para congratularse por su existencia. Pero... ¿Qué empaña ésta celebración?  LA SOCIEDAD DE CONSUMO INSTIGA A LA MUJER PARA MOSTRARSE DIFERENTE A CÓMO ES, MEDIANTE MÚLTIPLES SOFISMAS.
Esta celebración del 8 de marzo tiene origen político en movimientos revolucionarios de principios del siglo XX, donde grupos marxistas enarbolaban banderas que les hicieran más aceptables entre la población y les permitieran ganar más adeptos. En otras palabras, en los orígenes de la celebración del DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER hay una confluencia de intereses  políticos, con la toma de dificultades reales que padecía la mujer y que fueron empleados como estrategia de acercamiento a ella. En la celebración del día Internacional de la mujer se sumaron pues intereses  básicamente de sectores socialistas y anarquistas, que veían en la mujer un potencial de militante en la oposición, o de votante, y su energía para brindar apoyo a causas revolucionarias. Sin embargo, estos grupos de izquierda no partían de una concepción integral de la mujer como un ser con valores, unas condiciones psicológicas particulares y una espiritualidad por respetar y desarrollar. SOLO LA VEIAN COMO UN SER POLITIZABLE PARA SERVIR A UNA CAUSA, y fue en este sentido donde empezaron a encontrar dificultades que repetirían con ella las condiciones de utilización, pues valores como el respeto a la sexualidad, la familia o la maternidad se convertían en estorbo que era necesario rechazar con campañas como el aborto, la propiedad del cuerpo y el libertinaje. 


Para el capitalismo siempre ha existido una consigna: Manipular a todos, hombres y mujeres, para que compren a gran escala los productos, sea cual fuere su uso. La belleza y gracia femenina se hicieron medios ideales para captar su atención bajo un supuesto llamativo: Se difundió en la sociedad la idea de que quien más bonito es más cosas logra y mejor reconocimiento obtiene. Para lograr la aceptación de tales ideas había que trabajar intensamente. Se emplearon los medios de comunicación y en ellos experimentos psicológicos para manipular hasta romper valores creando otro supuestos nuevos “valores”.

Para que la mujer (y la sociedad) aceptara cada cambio hubo que efectuar una sistemática labor de lavado de cerebro que llevara a ver como normal lo que antes era anormal, como bueno lo considerado equivocado, como fascinante lo visto como denigrante. Durante los últimos 50 años, la mujer se ha visto envuelta en una ofensiva cuyo propósito principal es hacerla objeto de consumo. Curiosamente, quienes la intentan "cosificar" vuelven la celebración del 8 de marzo un elogio a la falsa "liberación" femenina. Hoy se ha acuñado el término "diva" para presentar la prostitución como algo "IN". Tener esposo y amante, prostituirse, desnudarse sin ningún tipo de impedimento, y ni qué decir de la publicación de fotografías desnudas en cualquier tipo de pose insinuante de orgía, prostitución o lesbianismo... Esto y mucho mas es promovido por los medios de comunicación como la expresión de la "Liberación Femenina". 



En los noticieros del medio día cuando los niños están presentes, es común encontrar crónicas a las Conojitas Play Boy,  homosexualidad femenina (¡que tanto dinero reporta a los mercaderes de este negocio!), cuando no se difunde la deslealtad y se pone en alto la intriga. Para niños y jóvenes de ambos sexos, es difícil distinguir sobre qué es lo que hace valer a una mujer. 

¿Por Qué Vale una Mujer?
                        
Los "nuevos" valores de la mujer, tenían que estar en oposición al cristianismo que representaba la mayor barrera para dar rienda suelta al consumismo.  Ese fue el mayor empeño durante el siglo XX y desafortunadamente se logró avanzar bastante. Sin temores la mujer debía aceptar ser tentadora, obtener todo el dinero que quisiera con su cuerpo, valer por el tamaño de sus senos o de su cola.... Dejando de paso grandes cantidades de dinero a las multinacionales y firmas de cosméticos, cirujanos estéticos y decenas de miembros más de la cadena consumista. Celebrar honestamente el "Día Internacional de la Mujer" es trabajar arduamente para que no sea una víctima más de la manipulación, una esclava de la forma y un objeto de prostitución en los medios. Es claro que éste aspecto no lo denuncian los grupos feministas, que en la práctica promueven el inverso del machismo. 
Precisamente porque LA MUJER VALE más de lo que podemos pensar, es que a ella se le ha buscado denigrar. Todo lo bueno es atacado por una sociedad decadente. La mujer merece ser destacada, enaltecida, valorada, puesta en el lugar que se merece en la sociedad en igualdad. (Distinguimos la igualdad del IGUALITARISMO que es una tendenciosa forma de buscar que la mujer haga lo mismo que los hombres. Si el hombre trasnocha, se le invita a hacerlo, si va a espectáculos nudistas, se le promueve que haga otro tanto, si el hombre es infiel también se llama a la mujer a serlo).

LA VERDADERA HISTORIA DETRÁS DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER  Por Ana María Bertolini

Desde 1952, la ONU decidió instalar esa fecha para conmemorar los derechos del género femenino luego de la muerte de 146 obreras en un incendio. Sin embargo, la causa real fue un pronunciamiento masivo contra la guerra en 1914 y una sublevación de mujeres rusas en 1917. El lado menos conocido de los acontecimientos.

El 8 de marzo fue instalado en 1952 como Día Internacional de la Mujer por la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) sin mencionar que la elección de esa fecha no fue la muerte de 146 obreras en un incendio, sino un pronunciamiento masivo contra la guerra en 1914 y una sublevación de mujeres rusas en 1917.
Contra todo lo que se ha dicho y escrito, los registros históricos no dan cuenta de que el 8 de marzo de 1908 (o de 1857, según otra fuente) haya habido un incendio en la fábrica Cotton de Nueva York donde murieran obreras.
En un principio la celebración se hacía en distintos días, según los países: desde 1909 en los Estados Unidos se estableció el último domingo de febrero como "Woman’s Day"; y en Austria, Alemania y Dinamarca, la movida comenzó el 19 de marzo de 1911, cuando un millón de mujeres manifestaron por su derecho al voto.
Pero la determinación de elegir el 8 de marzo fue tomada por los partidos socialistas de todo el mundo en 1917 y se debe a una sublevación de mujeres rusas contra la guerra, que fue el prolegómeno de la Revolución bolchevique.
Tal manifestación tuvo lugar en San Petersburgo el 23 de febrero del calendario juliano -por entonces vigente en Rusia- que se corresponde con el 8 de marzo gregoriano.
La investigadora española Isabel Alvarez González (Los orígenes y la celebración del Día Internacional de la Mujer) dice que el famoso incendio no sucedió en la fábrica Cotton sino en Triangle Shirtwaist neoyorquina, y que no sucedió un 8 de marzo, sino el 25 de marzo de 1911.
El mismo dato recoge la norteamericana Marie Jo Buhle (Women and American Socialism 1870-1920) quien estudió el incendio en la Triangle por la conmoción social que causó la muerte de quienes un año antes habían hecho la primera huelga exclusiva de mujeres.
A raíz de un despido masivo, el sindicato textil había iniciado el 28 de septiembre de 1909 la huelga conocida como "la sublevación de las 20.000", por la cantidad de mujeres implicadas.
El paro terminó el 15 de febrero de 1910 sin que se hubieran satisfecho las demandas de seguridad y esto fue fatal: el 25 de marzo de 1911 murieron en un incendio 146 de las huelguistas, pero esto no explica para nada la elección del 8 de marzo.
La decisión de hacer una celebración internacional fue incluso anterior a este incendio: lo propusieron en agosto de 1910 las delegadas del Partido Socialista norteamericano, Lena Morrow Lewis y May Wood Simons, en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas que tuvo lugar en Copenahue, Dinamarca.

La propuesta fue apoyada por la líder alemana Clara Zetkin, quien sostuvo que "siguiendo el ejemplo de las camaradas norteamericanas (el Woman’s Day) se dedicará un día especial a las mujeres para promover el sufragio", y aunque se incluyó en la resolución final, se dejó a voluntad de cada país fijar la fecha.
En algunos el día elegido fue el 19 de marzo, pero a partir de 1914 se prefirió el 8 de marzo. También el Woman’s Day, que desde 1909 se hacía el último domingo de febrero, cambió al 8 de marzo.
Esto se debió a un gesto de solidaridad: ese día de 1914 millones de mujeres alemanas, francesas y suecas salieron a la calle para manifestarse en contra de la guerra y a favor del voto.
Sin embargo, fue a partir de 1917 cuando el 8 de marzo comenzó a universalizarse, en principio, como Día de la Mujer Comunista en los países bajo la órbita soviética, y luego, ya despojado del calificativo, en los restantes.
Las mujeres del mundo habían tomado nota de lo que había sucedido ese día en San Petersburgo, cuando una extraordinaria manifestación de mujeres salió a la calle en reclamo de su derecho a comer, a votar y a conseguir el regreso inmediato de los combatientes, dos millones de los cuales murieron en el frente.
Tal marcha fue el detonante de la Revolución bolchevique: a los cuatro días el zar abdicó y el gobierno provisional le otorgó a las mujeres rusas el derecho al voto.
De ahí que las historiadoras Liliane Kandel y Francoise Picq apunten que "el mito del incendio (de las obreras de Nueva York) fue creado en 1955 para eliminar el carácter comunista del día".
Y de ahí también la investigadora Alvarez González consigne en su libro que "es interesante ver cómo en su informe la ONU silencia los sucesos de Rusia en 1917".

Ftes: Humanet-  Telam

                 DATO

¿Por qué el color lila?

A partir de 1980 todo el mundo contará esta historia creyendo que es verdadera. Aparecerá hasta un paño de memoria lila, el que las mujeres estarían tejiendo antes de la huelga. De aquella huelga que no existió. La mitología nace así. Cada narrador añade un poquito. “Quien cuenta un cuento aumenta un punto”, dice nuestro refrán.

¿Por qué no rojo? Porque rojas eran las banderas de las mujeres de la Internacional. Rojas eran las banderas de Clara Zetkin, Rosa Luxemburgo y Alexandra Kollontai, delegadas de sus partidos a la 1ª Conferencia de las Mujeres Socialistas, en 1907; y de la 2ª, en Dinamarca, en 1910. En esta última se decidió que las delegadas, en sus países, deberían conmemorar el Día de la Mujer Socialista.

El color lila en la lucha de las mujeres tiene un origen gracioso. La feminista Sylvia Pankrust nos cuenta que este color fue adoptado por las sufragistas inglesas en 1908, junto con otros dos colores, como símbolo de su lucha. Estas luchadoras por el derecho de voto escogieron el lila, el verde y el blanco. El lila se inspiraba en el color de la nobleza inglesa, el blanco simbolizaba la pureza de la lucha femenina y el verde la esperanza de la victoria.

Históricamente, el feminismo de los años 60 retomará este color. El rojo estaba muy relacionado con los Partidos Comunistas del Bloque Soviético que, en verdad ya tenían muy poco de socialismo, o de comunismo. Además de eso, históricamente, varios de estos partidos poco apoyo habían dato a las luchas específicas de las mujeres.

La expresión "Liberación de la Mujer" no era propia de estos partidos. En ellos, la lucha de la mujer era vista casi sólo con el objetivo de integrarla a la lucha de clases. La lucha feminista, para muchos comunistas, sólo entorpecía la lucha general del proletariado. Quitaba fuerzas a la lucha principal.

Fue en ese clima en el que, en las décadas de 60 y 70 del siglo pasado, la lucha feminista fue retomada, en un proceso de auto-organización de las mujeres. En el movimiento feminista había una fuerte crítica a la práctica de la mayoría de los partidos y sindicatos. Muchos movimientos se organizaron de forma autónoma, luchando para garantizar su independencia.

Así, varias feministas adoptaron el color lila como una nueva síntesis entre los colores azul y rosa. El rojo de las banderas de las mujeres de la Internacional fue olvidado. En la década de 70 las mujeres socialistas reafirmaban el origen socialista del 8 de Marzo, al mismo tiempo en que varias de ellas asumían el color lila como color específico de la lucha feminista.
Fte: Marxismo.org

NOTA RELACIONADAS (Y FUNDAMENTALES)

DEMOCRACIA O DICTADURA SIONISTA (CAP. XII) CONTRA EL SOFISMA Y LA DIALÉCTICA DEL FEMINISMO (5° y última parte)


DEMOCRACIA O DICTADURA SIONISTA (CAP. XI) CONTRA EL SOFISMA Y LA DIALÉCTICA DEL FEMINISMO; UNA CREACIÓN DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL (4° Parte)

DEMOCRACIA O DICTADURA SIONISTA (Cap.X) CONTRA EL SOFISMA Y LA DIALÉCTICA DEL FEMINISMO UNA CREACIÓN DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL (3° PARTE)

DEMOCRACIA O DICTADURA SIONISTA (Cap.IX) CONTRA EL SOFISMA Y LA DIALÉCTICA DEL FEMINISMO UNA CREACIÓN DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL (2° PARTE)

DEMOCRACIA O DICTADURA SIONISTA (CAP. VIII): CONTRA EL SOFISMA Y LA DIALÉCTICA DEL FEMINISMO: UNA CREACIÓN DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL (1° parte)




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