jueves, 13 de junio de 2013

CHISMES DE NEGOCIOS Y FINANZAS DOS PROVINCIAS LLENAS DE BILLETES DE HACE 100 AÑOS PARA COMPRAR UN DÓLAR



Por Ricardo Olivera/Tiempo de San Juan

Un estudio de un contador santafecino computa los 13 ceros que hubo que agregar a los pesos moneda nacional de 1916. Y los puso dimensiones reales: llenar de billetes a Santa Fé y Córdoba. La salida de la crisis mundial afecta a la baja a San Juan. Pascua-Lama, demasiado grande para caer.

-Una perlita es el prolijo y paciente trabajo del contador santafesino Miguel Morra sobre las devaluaciones en Argentina. Partió del momento de instalación del voto universal por padrón militar (no votaban las mujeres) en el año 1916, cuando comenzaba el mandato de Yrigoyen. En ese año había que poner dos pesos moneda nacional (esa era la denominación de la moneda oficial) para comprar un dólar. Tres temporadas antes de que se cumplan 100 años de aquella fecha, han debido agregarse 13 ceros a esa unidad o, lo que es igual, poner 50 billones de esa moneda para comprar un “verde”.
-En el año 1881 se acuñó el Peso Moneda Nacional que atravesó muchas tempestades pero se mantuvo más que ningún otro “colega”, duró hasta 1970. En el gobierno militar de Juan Carlos Onganía, la llamada “Revolución Argentina” puso en vigencia los pesos “Ley 18.188” quitando dos ceros (100 a uno). 13 años después, otro gobierno militar, el del “Proceso”, a esa altura conducido por Reinaldo Bignone, decretó la muerte del 18.188 para crear el Peso Argentino, quitando otros cuatro ceros (10.000 a uno respecto de aquél al que ya se habían quitado dos ceros).
-El gobierno democrático de Raúl Alfonsín volvió a cambiar, dos años más tarde, por el Austral quitando otros tres ceros, de donde la nueva moneda representaba 1.000 pesos Argentinos, 10 millones de pesos Ley y mil millones de pesos Moneda Nacional. Faltaba un ajuste más, que se produjo durante la gestión de Carlos Menem quien, en abril de 1992 diseñó el Peso Convertible quitando otros cuatro ceros. Aquí ya la relación con el peso Moneda Nacional se hace difícil porque se debe agregar 13 ceros a la unidad original. Dicho de otra forma, un Peso Convertible era equivalente a 10 Billones de pesos Moneda Nacional. Para ponerlo en nuestra perspectiva, porque en otros lugares denominan “billón” a lo que nosotros llamamos “mil millones”, de los mil millones siguen los 10 mil, luego los 100 mil y recién viene el “billón”. Toda esa debacle se desató desde 1970, en solo 22 años. En el medio, dos gobiernos militares y dos civiles uno de la Unión Cívica Radical y otro del Partido Justicialista. Queda por ver si nos espera alguna otra novedad, porque desde hace tiempo se habla de un posible “Peso Federal”.
-Muy pocos gobiernos revaluaron nuestra moneda, es decir, modificaron el tipo de cambio a la baja. Uno, fue el de Marcelo Torcuato de Alvear, quien bajó del 3 a 1 que le había entregado Irigoyen (el “peludo” comenzó en 2 pero terminó en 3) volviendo al 2 a 1. Otro fue el breve interregno de Héctor Cámpora y Raúl Lastiri antes de que asumiera Juan Perón en 1973. Esa revaluación, si bien moderada, duró hasta que asumió Isabel Martínez, dos años. Ella produjo uno de los shocks más violentos. Comparando con nuestros días es como si de los 9 pesos que cotiza hoy el dólar más caro se pasara en pocos meses a un valor de 300 pesos. Alfonsín recibió el cambio en 25 y lo entregó a Menem en 680 de la misma unidad. En cuatro períodos puede decirse que la tasa de cambio fue relativamente estable: de 1916 a 1946 en que osciló entre 2 a 1 y 4 a 1; de 1946 a 1955 (Perón nunca devaluó) y durante la convertibilidad de Menem que se prolongó desde abril de 1992 hasta la caída de la Rúa en 2002, 10 años.
-Lo triste es que este proceso no es obligado ni inevitable. Aunque no es el mismo de antes, un dólar sigue siendo un dólar, el billete sigue igual y con él se pueden hacer todavía varias transacciones. Mientras, para comprar hoy ese billete con nuestra moneda de 1916 harían falta 50 millones de millones de pesos Moneda Nacional. Puestos en fajos de 100 billetes, harían falta 500 mil millones de fajos. Dado que cada fajo de 100 billetes ocupa un metro cuadrado de superficie, si se extendieran los billetes en el piso podrían cubrir las extensiones completas y sumadas de las provincias de Santa Fe y Córdoba. Para comprar un solo dólar al precio oficial.
-Salvo Europa, la economía mundial está dando claras señales de salida de la cruda recesión que empezó con las hipotecas subprime de USA en 2008 y se extendió por todo el planeta con la excepción de China. Para explicar las dificultades de Europa un amigo mendocino contaba que, en este año, se reunieron en su provincia los ex integrantes de un famoso coro infantil. Un compañero llegó desde Francia donde ejerce la docencia universitaria con dedicación total. ¿A que no sabés cuántas horas obligatorias da por semana? Me preguntó. Teniendo en cuenta nuestra costumbre y practicando una reducción ensayé “20”, cuatro por día de lunes a viernes. “6”, me respondió, “es una joda”. Al cumplirse 25 años de egresadas de una promoción de la Escuela Normal San Martín, una ex alumna llegó desde Italia, donde casó muy bien con tano de buen pasar y algo mayor que ella. Preguntada por la crisis económica dio una descripción parecida: “Allá nadie labura, son todos viejos y están todos retirados”.
-La salida de la crisis muestra nuevos escenarios que nos afectan, ahora sí, directamente. ¿Por qué no antes? Porque, durante la parte más fuerte de la crisis, los inversores se refugiaron en todo lo que fuera seguro como reserva de valor. Las monedas cayeron y se fueron para arriba los metales, los granos y, en definitiva, todo lo que nosotros producimos. No se acopiaba granos para comida ni metales para producir, sino, también, para acumular bienes que sirvieran de ahorro. El oro y la plata tuvieron su mejor momento y registraron subas que llegaron hasta a triplicar su valor en pocos años. La soja también mostró precios record. Al volver la normalidad cada elemento va recuperando posiciones más lógicas, ahora vinculadas no con especulación ahorrista sino con producción real y consumos reales. De ahí la conciencia que tienen, por ejemplo las mineras, de que deben bajar costos sensiblemente para adecuarse a la nueva tendencia.
-Hicimos consultas a USA por Pascua Lama. Amigos que operan allí desde Miami en el mercado de capitales nos hicieron un resumen. “El proyecto no se puede caer porque es muy importante en el activo de Barrick, el problema serio es cómo reconducirlo técnicamente”. Cortito como suelen ser los reportes de esta gente que acostumbra redactar informes muy contundentes y de pocos renglones. Para este fin de mes se espera alguna resolución judicial en Chile, siendo plazo probable el del 31 de mayo.

-A propósito, esta semana la empresa presentó ante las autoridades locales, gobernador Gioja y ministro Saavedra, al nuevo Gerente General de Operaciones de Veladero. Es Steve Hagerty quien viene por un período fijo de corto plazo y será secundado por el Ingeniero sanjuanino Pepe Fornés, de larga presencia en la mina. Su tarea será resolver temas estrictamente técnicos, por lo que su papel no será equivalente al que desempeñaba Dante Vargas, su antecesor. Hagerty ya estuvo integrado a los equipos de Veladero, no es un desconocido. En los saludos protocolares fue acompañado por el Gerente de Relaciones Corporativas, Julio Claudeville.

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